Penélope Cruz estudió danza durante muchos años. Aquella preparación la ha rescatado para convertirse en Nené, la cupletista a la que da vida en La bola negra, la película dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi. El filme, que cuenta tres historias atravesadas por los amores disidentes y la memoria de Lorca, sorprendió en las últimas jornadas del Festival de Cannes, donde muchos la ven en el palmarés. Si bien el filme ha dividido a parte de la prensa internacional, todos se quedan prendados de esa cantante y bailarina que aparece animando a las tropas franquistas encima de un tanque en plena Guerra Civil. Penélope Cruz se enfunda una peluca rubia, se viste con traje militar y canta y baila como una especie de Marta Sánchez de los años 30.
La actriz contó en la rueda de prensa que justo antes de rodar esa escena su médico le dijo que podía tener un aneurisma cerebral. Eso hizo que la escena estuviera dotada de una emoción especial. Finalmente, fue solo un susto, pero la actriz confiesa que aquel momento quedará grabado en su recuerdo como actriz, igual que la larga ovación de más de 15 minutos que le dedicó el Teatro Lumière en la gala de presentación del filme.
Unas horas más tarde, en un encuentro reducido con prensa española donde se encontraba elDiario.es, Cruz quiso tranquilizar. Aclaró que preguntó a un médico antes de seguir rodando, y que al día siguiente se lo dijo a los Javis, que en todo momento le ofrecieron desde paralizar el rodaje a adaptarlo a sus necesidades. Explicó que quiso contarlo ahora a todo el mundo porque “es bonito compartirlo”, y para que la gente vea las situaciones a las que se tienen que enfrentar en un rodaje, y recordó otro momento donde la tragedia se impuso en un rodaje.










