Los estudios que vigilan el uso de la lengua gallega y su normalización, aún no culminada tras casi cinco décadas de democracia, han disparado últimamente la preocupación por su futuro. Niños y jóvenes, habitantes nativos del mundo digital, lo utilizan cada vez menos, sobre todo en las áreas urbanas. Pero ha sido precisamente en una ciudad, la segunda mayor de Galicia, donde ha surgido un fenómeno adolescente que desafía esta tendencia. Un grupo de alumnos del IES Rafael Dieste de A Coruña, un instituto público con un 70% de alumnado de origen inmigrante, se lanzó a las calles hace tres años a repartir en comercios y bares del barrio carteles con un lema en favor de preservar el gallego. Lo que empezó como una actividad didáctica es hoy un proyecto viral. A él se han unido desde celebridades como Viggo Mortensen, Amaia, James Rhodes o Tanxugueiras hasta la Xunta, la Real Academia Galega, clubes de fútbol y más de 300 centros educativos de toda Galicia. El Rafael Dieste es un instituto de secundaria a 500 metros del estadio de Riazor. Acoge en sus aulas a adolescentes de los barrios de clase trabajadora de su alrededor, muchos de ellos nacidos en distintos puntos del planeta o de padres migrantes. Sus casi 600 estudiantes hablan multitud de idiomas, desde el wolof al francés, pasando por el árabe o el inglés además de gallego y castellano. Por eso, cuenta el profesor Arcadio Gonzalez, eligieron un lema “muy inclusivo” cuando en la primavera de 2023 se lanzaron a empapelar comercios y bares: “Aquí tamén se fala galego” (“Aquí también se habla gallego”). Entraban en los locales, les explicaban el espíritu de la campaña a sus responsables y colgaban una foto en redes con el cartel. Fue un éxito. “Nos planteamos 300 carteles y repartieron 500. Tuvimos que parar porque no teníamos dinero para más fotocopias. Los últimos ya eran en blanco y negro”, recuerda González, promotor de esta iniciativa junto a los también docentes Mónica Reixía y Alberto Pombo, este último director del instituto. Mientras otros centros empezaban a replicar el reparto de carteles, a los chicos y profesores del Dieste se les ocurrió subir a redes vídeos de gente popular hablando en gallego. El bombazo llegó ya con el primero: el actor Viggo Mortensen. Salió hasta en la prensa de Argentina. Aparte de celebridades gallegas como Tanxugueiras, se sumaron Amaia, Rodrigo Cuevas, Nacho Vegas, James Rhodes o Fermín Muguruza. La campaña se hizo viral. “Es un proyecto didáctico. Los chavales han aprendido que una campaña en positivo, de calidad y sin odio puede ser viral”, explica González. “Otro aprendizaje es que las estrategias colectivas con objetivos realistas pueden funcionar para transformar la sociedad”.Lo que han hecho los chicos del Dieste es retomar con las herramientas del siglo XXI la histórica labor de As Irmandades da Fala. Esta organización cultural nació hace 110 años también en A Coruña. Luchó por sacar el idioma gallego de la intimidad de los hogares, el refugio en el que sobrevivió a la postergación, y normalizar su uso en espacios de prestigio como la ciencia, el periodismo o el teatro. “Las redes son ahora lo que para As Irmandades era el teatro”, explica González. Los chavales de Aquí Tamén Se Fala (ATSFala) adquirieron fama y del Instagram y el Tiktok pasaron a la música, otro ámbito donde prestigiar la lengua gallega. Empezaron a organizar conciertos y ya llevan dos ediciones de un festival que suele congregar a 5.000 personas y que se volverá a celebrar el próximo 12 de junio. Después llegaron talleres de formación audiovisual donde aprenden a producir vídeos de calidad. Julieta tiene 15 años y es bisnieta de gallegos emigrados a la Argentina. Ha retornado a la tierra de la que ellos partieron en busca de mejor vida y este proyecto la ha reconectado sentimentalmente con sus antepasados a través de la lengua que hablaban. “No me sentía ni de allí ni de aquí. Esta campaña me ha ayudado a ganar confianza y a sentirme más cómoda conmigo misma. Ahora sé que somos de los dos sitios, ni de uno ni de otro”, revela. A su lado la escucha César, nacido en Venezuela hace 17 años y vecino de A Coruña desde los 10. Él no tiene ancestros gallegos, nadie en su familia se expresaba en este idioma, pero Aquí Tamén Se Fala le ha ayudado a disfrutar del lugar que ya es su casa y, de paso, le ha despertado una vocación: la fotografía. A sus compañeros de generación que no utilizan el idioma propio de Galicia, los anima a abrirse, “a no perder la oportunidad de conocer su cultura y sus raíces”. Julieta, que aspira a dedicarse a la literatura, destaca “la fuerza colectiva” que ha dado alas al proyecto: “Es como si existiera una realidad que nadie veía y nosotros encendimos la luz”.La última victoria de los chicos del Dieste ha sido en el campo de fútbol. En 2023 impulsaron una iniciativa para que el Dépor cambie su nombre y asuma el topónimo de A Coruña, el único nombre oficial de la ciudad según una ley aprobada por el Parlamento gallego hace 40 años. Que el club deje de llamarse Deportivo de La Coruña para pasar a ser Deportivo da Coruña es una reivindicación histórica de la afición blanquiazul, pero hasta ahora había caído en saco roto. Tras la campaña de estos estudiantes, que ha incluido conciertos en las previas de los partidos, vídeos de famosos y reparto de pegatinas, el equipo ha accedido a celebrar una consulta vinculante entre los socios. La demanda cuenta con el apoyo del resto de centros públicos de A Coruña, las peñas del Dépor, expertos en toponimia y representantes del tejido cultural, además de administraciones e instituciones.La repercusión del proyecto Aquí Tamén Se Fala ha sido reconocida ya con cinco galardones de distintas entidades, entre ellos uno de los Premios da Cultura Galega que otorga cada año la Xunta. De hecho, la Secretaría Xeral da Política Lingüística del Gobierno gallego ha asumido algunas tareas de la campaña y ahora se encarga de la impresión y distribución de las pegatinas. La iniciativa opta también al concurso estatal Docentes Referentes, de la Fundación Ibercaja, ya que es uno de los 25 finalistas seleccionados entre cerca de 500 proyectos educativos. “No conocí a mis bisabuelos gallegos pero mis abuelos siempre me dicen que estarían orgullosos de mí”, celebra Julieta en su gallego argentino.