Este jueves pasado el Rey Felipepuso emotivo broche a su viaje oficial a Canad� visitando el Lakefield School, en Ontario, el internado donde con 16 a�os estudi� COU, entonces curso puente con la universidad. Se reencontr� con sus antiguos profesores y compa�eros, reparti� abrazos, rememor� an�cdotas, como la del simulacro de incendio a 20 grados bajo cero, y en una concurrida ceremonia le nombraron primer patrono honorario de la Fundaci�n del centro. "Aqu� encontr� una forma de entender el mundo y vivirlo con mas armon�a, respeto por los dem�s y tolerancia. Muy lejos de casa madur� en los valores del esfuerzo, la amistad y el compromiso", se�al� en su discurso.Para saber m�sFinalizada su etapa en el Santa Mar�a de los Rosales, y antes de iniciar su periplo por las academias militares, se decidi� enviar al Pr�ncipe un curso al extranjero para que se desenvolviera lejos de la burbuja protectora de Zarzuela. Era la joya de la Corona: el peque�o y �nico var�n tras las Infantas Elena y Cristina, Do�a Sof�a sent�a adoraci�n por �l y el Rey Juan Carlos se mare� de emoci�n cuando le comunicaron que hab�a nacido el heredero al trono.Fue Constantino de Grecia, el hermano de Do�a Sof�a, quien recomend� el Lakefield School, inicialmente una escuelita rural llamada The Grove fundada en 1879, y asociado al Round Square, innovadora red de colegios que el ex soberano presid�a. Destacaba por su disciplina y protecci�n, los alumnos requer�an de un permiso firmado por sus familias hasta para montar en un coche conducido por otros padres.El Rey Felipe durante el discurso que pronunci� durante su visita a Lakefield.EFEEl 6 de septiembre de 1984 Don Juan Carlos y las Infantas le despidieron en Barajas, y en un CD-8 de las fuerzas a�reas viaj� a Canad� junto a Do�a Sof�a, empe�ada en conocer el internado y hablar con sus profesores. Llevaba escayolado un tobillo por una ca�da ese verano en Marivent, lo que le impidi� inicialmente hacer deporte, solo pod�a montar en bici con dificultad. Cuando d�as despu�s se celebr� un marat�n en Peterborough, tuvo que resignarse a cronometrar mientras sus compa�eros participaban.Tras la bienvenida del director, Terry Guest, pas� a conocer su habitaci�n, ubicada en uno de los siete chalets que alojaban 248 estudiantes de distintas nacionalidades. Era reducida, con dos camas, mesa de estudio, doble calefacci�n para paliar el g�lido clima y una ventana que daba al tejado. La ducha era compartida en el pasillo, donde hab�a un tel�fono de monedas para llamar a sus familias, pues no exist�an los m�viles. Su compa�ero de cuarto, seleccionado por el director, era Cristopher Dennis, un chico educado y de car�cter abierto que forj� una estrecha amistad con el Pr�ncipe.Para supervisarle, se instal� en Canad� el teniente coronel Alcina, un ayudante militar al que Don Juan Carlos design� tutor de su hijo y resid�a a 20 kil�metros del colegio en permanente contacto con los profesores, los monarcas y Zarzuela.La rutina del Lakefield era muy exigente. Tocaban diana a las 6:30 de la ma�ana, un suplicio para Don Felipe, que era de buen dormir. M�s de una vez se pegaron las s�banas y fue castigado a recoger le�a a temperaturas bajo cero, as� que Alcina le prometi� dejar de fumar, como le ped�a el Pr�ncipe, si promet�a levantarse con puntualidad.Tras el desayuno servido por los alumnos y el oficio religioso, comenzaban las clases, de media hora, seis antes del almuerzo, que era a las 12, y despu�s otras cuatro m�s. Posteriormente deporte, a las 18 cena, seguida de debate para acostumbrar a los estudiantes a hablar en p�blico, por �ltimo estudio y a las once a la cama.Complicada de encajar fue la seguridad. El director del colegio, cuya obsesi�n compartida con los Reyes era que el Pr�ncipe fuera "un alumno m�s", determin� que los escoltas de Zarzuela, que se alojaban en un chalecito del jard�n, vigilaran el exterior. Del interior se encargaba una pareja de polic�as montados del Canad�, cuya habitaci�n era contigua a la del Pr�ncipe, que hizo buenas migas con su seguridad: con los escoltas de Zarzuela degustaba platos de cuchara espa�oles y en la tele de los canadienses ve�a partidos de beisbol.El Rey durante su visita al internado en el que estudi� hace 42 a�os.EFEHizo un gran esfuerzo para adaptarse, algo que el director reconoci� en un informe. "Estamos contentos, tiene buena madera y ha congeniado bien con los dem�s chicos, ya es casi uno m�s". Calificaba tambi�n de "normal" su rendimiento acad�mico, pese a que se le hizo cuesta arriba la f�sica por la distinta nomenclatura en ingl�s y el franc�s.En el segundo trimestre ya disfrutaba a tope de sentirse uno m�s, incluso los Reyes, se quejaban de que apenas escrib�a y llamaba lo justo. Don Juan Carlos comenz� a enviarle cartas, donde le aleccionaba de su papel como futuro monarca: pon�a acento entre otras cuestiones en la obediencia, la puntualidad como "cortes�a de reyes", o la necesidad de servir al pueblo subrayando su situaci�n privilegiada mientras otros chicos deb�an currarse la vida. Le aconsejaba asimismo c�mo conducirse con los periodistas y los pol�ticos, recalcando la necesaria neutralidad en un rey constitucional.Don Felipe mejor� su puntualidad y sus calificaciones, pues sac� notable en todas las asignaturas y sobresaliente en c�lculo. Para sus compa�eros era solo Flip, y su identificaci�n como alumno, el n�mero 8.569, le proporcionaba un so�ado e in�dito anonimato. Con su tobillo recuperado, los fines de semana esquiaba con compa�eros en la cercana estaci�n de Kawartha Peaks, tomaban un plato combinado en un bareto, el Mapple Corner, o hac�a compras en el centro comercial del pueblo, donde por vez primera un paparazzi le capt�.Las peticiones de medios para reportajes y entrevistas se acumulaban, pero se aceptaron con cuentagotas, pues el Pr�ncipe no deseaba montar el show, quiz� recordando cuando en Los Rosales los ni�os coreaban "Felipe, ponte guapo" al aparecer un fot�grafo. Asimismo, para no entorpecer su ritmo acad�mico, se le restringieron compromisos oficiales, aunque acept� algunos como una visita a Quebec, en cuya cena de honor el gobernador sirvi� foca cruda, que el Pr�ncipe ocult� discretamente bajo unas hojas de lechuga.El 8 de junio se celebr� la graduaci�n, a la que acudi� la Reina Sof�a con la Infanta Cristina, y Guest, el director, le entreg� una jarrita de plata con una inscripci�n que resaltaba su "trato exquisito y hacerse querer por todos". Finalizaba as� una etapa donde por diez meses el Rey Felipe fue "simplemente Flip".
El a�o en el que el Pr�ncipe Felipe fue simplemente Flip
Este jueves pasado el Rey Felipe puso emotivo broche a su viaje oficial a Canad� visitando el Lakefield School, en Ontario, el internado donde con 16 a�os estudi� COU, entonces...









