Un juez federal de Estados Unidos desestimó este viernes la causa penal contra el migrante salvadoreño Kilmar Ábrego por tráfico de personas, al considerar que la investigación por este cargo estaba “viciada”, e hizo notar el carácter de “represalia” de la Administración Trump al imputarle los hechos.
“Las pruebas objetivas del caso demuestran que, de no ser por la demanda que Abrego ganó contra su expulsión a El Salvador, el Gobierno (estadounidense) no habría iniciado este proceso judicial”, señaló el magistrado de distrito de Tennessee, Waverly Crenshaw, en su dictamen.
“Solo después de que Ábrego lograra reivindicar sus derechos, el Poder Ejecutivo reabrió dicha investigación. Lo que el Gobierno califica como ‘nuevas pruebas’ no era nuevo desde el punto de vista jurídico. La buena fe subjetiva del fiscal no subsana el carácter de represalia”, aseguró Crenshaw.
Full opinion from Judge Waverly Crenshaw https://t.co/uYsta272bW
En su escrito el juez además apunta a que “de no ser por la investigación viciada de (el fiscal general interino, Todd) Blanche, (...) (el fiscal adjunto del Distrito de Tennessee, Rob) McGuire no habría solicitado una acusación contra Ábrego”.










