Noticias hoyLa estética del abandono, el humor y lo kitsch podrían considerarse los tres pilares fundamentales de The Walking Conurban. El proyecto apareció en 2018, cuando cuatro amigos que vivían en el mismo complejo de edificios en el conurbano empezaron a debatir acerca de si el área era "un espacio ficcionalizado o carente de ficcionalización". Este fue el puntapié para después enviarse fotos (a través de WhatsApp) de lugares olvidados por Dios, como fábricas y canchas de pádel en desuso.Hoy, la cuenta de Instagram reúne a más de 540 mil seguidores que a su vez son colaboradores, aportando al archivo fotográfico que hace a The Walking Conurban. Según Diego Flores, uno de los miembros fundadores de la cuenta, esto permitió un “mapeo mucho más integral del conurbano”, refiriéndose a que les llegaban fotos de “lugares a donde no íbamos a poder llegar en determinados horarios o en determinados días porque no eran lugares que nosotros transitáramos”. Además, muchas de las imágenes son espontáneas, capturando cosas que no van a volver a suceder, de "gente que simplemente sacó un celular y disparó".Bajo el grupo vasto de seguidores y colaboradores de The Walking Conurban se encuentran fotógrafos profesionales, como Marcos López, reconocido por sus reinterpretaciones de íconos culturales, costumbres y pinturas clásicas en versiones kitsch y con colores vibrantes: ese “pop latino” que lo caracteriza. López, entonces, los había empezado a seguir y eso no pasó desapercibido por los dueños de la cuenta. Tiempo después, les envió dos fotos que había tomado en Avellaneda para que se hicieran de ellas y las publicaran. Seguido al agradecimiento de The Walking Conurban, llegó la propuesta del fotógrafo de armar un libro en conjunto; lo que luego sería Conurbano Style.No era la primera vez que aparecía la posibilidad de hacerlo; ya habían tenido reuniones en otras ocasiones, pero, según recuerda Flores: “Había algo medio imposible con el tema de la realización. Era difícil por el tema de las fotos, de la autoría y demás”. Sin embargo, López trabaja con un equipo que logró sortear las complicaciones y conseguir las autorizaciones. Entonces, de unas 7 mil fotos, terminaron haciendo una curaduría de 177 imágenes que construyen una narrativa del conurbano.Mientras que en el mundo digital existe un flujo constante e inabarcable, el formato físico permite la mirada atenta, detenida y reflexiva. Eso, según Diego Flores, fue el motor principal que impulsó la creación del libro. “Todas las fotografías pueden ser leídas de múltiples maneras, como la problematización de cuestiones como el transporte público o el cierre de fábricas. Todo eso aparece de alguna u otra manera en el conurbano, más allá de lo de lo risueño o lo onírico que pueden llegar a resultar algunas imágenes”, señala. En este sentido, afirma también: “Nosotros creemos que estaría mal que tengamos una página del conurbano y tratáramos de surfear una ola sin meternos en cuestiones políticas, porque el territorio está atravesado por procesos políticos, culturales y económicos”.“Un paraíso post-apocalíptico a minutos del Obelisco” es prácticamente el slogan de The Walking Conurban y también la frase que acompaña al auto cargado de colchones en la tapa del libro. A través de las 208 páginas que componen Conurbano Style, se cuenta una historia del Conurbano, una mirada integrada por los 153 seguidores que tomaron las fotos que lo componen. El 24 de junio, los administradores de TWC y Marcos López van a hacer una presentación en el Centro Cultural Borges. Mientras tanto, quienes estén interesados en comprarlo, pueden hacerlo a través de la página web de Oficina de Proyectos.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOFotografíaMarcos López
La cuenta loca de Instagram que terminó en un libro de fotos del Conurbano
The Walking Conurban tiene más de 7 mil imágenes bizarras aportadas por la gente.El artista Marcos López hizo la curaduría para llevar las mejores al papel.













