Antes de ser asesinada a manos de su expareja en una plaza de Figueres (Girona) la tarde del martes día 19, ante la mirada de diversas personas que lo grabaron todo y lo hicieron viral en redes, Kimberli D.G., una mujer trans hondureña de 32 años, ya había denunciado a su agresor a los Mossos d’Esquadra el domingo 17. En el atestado que los agentes presentaron a la magistrada de la plaza número 7 de Figueres (de Violencia Sobre la Mujer) figura como detenido “por maltrato de violencia de género” y Kim, según recoge el auto judicial de este viernes, “solicitó expresamente orden de protección”. La víctima presentaba “contusiones y heridas en cara, eritema en el cuello por presión, tórax por abrasiones y heridas en labio inferior y al detenido, Andrés R.C. de 48 años y español, se le intervino una navaja de 10,5 cm de hoja. Sin embargo, en el cuestionario policial de valoración del riesgo, se recoge: “Nivel de riesgo no apreciado de sufrir una agresión física grave en el momento actual”. El detenido ya había cumplido prisión tiempo atrás por lesiones y maltrato a otra pareja, y madre de su primera hija.En el parte, la víctima relató que el agresor le tiró del pelo, la golpeó múltiples veces, le sacó un cuchillo y la amenazó y cogió del cuello. Se aportaron además, recoge el auto, diversas condenas relacionadas con violencia de género e incluso dos condenas por quebrantamiento, no relacionadas con esta víctima.El lunes 18 por la mañana se hizo un juicio rápido en la plaza 7 del Tribunal de Instancia de Figueres con una sentencia de conformidad en la que el agresor aceptó una pena de seis meses, prohibición de tenencia de armas por 1 año y 8 meses y prohibición de comunicación y aproximación a menos de 250 metros de la víctima 1 año y 4 meses. En la misma sentencia se acordó la suspensión de la pena privativa de libertad y la libertad del condenado. No consta que la víctima fuera escuchada antes de la conformidad ni de la suspensión de la pena. Esa misma tarde una ambulancia volvió a la casa ocupada que inicialmente compartían víctima y acusado. Le había pegado una brutal paliza: había intentado estrangularla y golpearla con un extintor. La Guardia Urbana la citó para las 10.30 horas en la plaza 5 del tribunal de Figueres para declarar y efectuarle una exploración forense. A él se le detuvo y pasó la noche en los calabozos de los Mossos.El 19 por la mañana, recoge el auto de este viernes del magistrado de la plaza 5, en el atestado no figura parte de lesiones de la víctima y no acudió a la cita con el médico forense para reconocimiento. Sin embargo, fuentes cercanas al caso aseguran que fue a buscar el parte de lesiones al Hospital de Figueres y la derivaron al Centro de Atención Primaria (CAP) donde finalmente lo recogió. Aunque según el mismo auto, la víctima “no acudió a la citación judicial señalada como juicio rápido a las 10.30 horas y a las 12.45 horas la letrada de la Administración de Justicia, para hacer constar que no había comparecido ante el juzgado en funciones de guardia y que no contestó a una llamada telefónica”. Varios testigos sitúan esa mañana a la víctima, “asustada y mirando a todos lados”, en el Juzgado 7 de Violencia sobre la Mujer. Sí intentó acudir a la citación, aunque por algún lamentable motivo no llegó al juzgado correcto.Tras ser detenido por el crimen, el supuesto homicida ha pasado ante al titular de la plaza 5, y el fiscal ha pedido su ingreso en prisión como presunto autor de un delito de asesinato con alevosía. La acusación particular ejercida por la madre de la víctima se ha adherido. Tras escuchar su declaración, el juez le ha mandado a prisión como presunto autor de un homicidio doloso y quebrantamiento de condena.A preguntas del magistrado, el detenido ha reconocido los hechos y ha dado su versión de ellos. Ha sostenido que tras salir en libertad el martes 19 sobre la una del mediodía, se compró un brik de vino y se lo tomó con dos transiliums y se fue andando, hacia el Txots (una taberna) y cerca de allí se encontró con Kimberli. Le dijo a ver si podían hablar, fueron a comprar otro brik de vino –que son las imágenes que corren por las redes– y se fueron a un banco de la plaza Josep Tarradellas, donde, según él, lo mezclaron, con tranquimazín.Entonces, Andrés R. empezó a preguntarle a Kim qué había hecho las horas que él estuvo en los calabozos. Según su versión, ella no le quería responder y finalmente consiguió cogerle el móvil y averiguó que ella tenía una aventura con un vecino. Este extremo, según fuentes cercanas a la investigación –no se ha constatado y estaría en la imaginación del detenido–. Entonces, ha detallado, le devolvió el teléfono, se fue a una tienda de “chinos” y hurtó un cuchillo –de 16 centímetros de hoja y 5 de ancho– y, del enfado que llevaba, de repente ya no recuerda nada más. El siguiente recuerdo que dice tener es a Kim en el suelo y a gente gritándole: “Que la has matado, que la has matado”. Cuando empezó a preguntar el fiscal decidió que ya no contestaba a más preguntas.El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico016-online@igualdad.gob.esy por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.
Los Mossos no apreciaron “riesgo de sufrir una agresión física grave” en el caso de la mujer asesinada en Figueres
El juez ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para el presunto homicida, expareja de la víctima











