El juez ha decretado prisión provisional sin fianza para el hombre que presuntamente mató a su expareja a navajazos y a plena luz del día en Figueres. De 44 años, ya había sido detenido el día antes de los hechos por haberse saltado una orden de alejamiento que tenía de la víctima y dos días antes por haberla agredido.
A pesar de eso, el juzgado le dejó en libertad alegando que los Mossos d'Esquadra no advirtieron que la mujer, que pocas horas después sería asesinada, corriera riesgo de sufrir ninguna agresión física grave.
La segunda detención se produjo después de que su expareja se saltara la orden de alejamiento que se había decretado ese mismo día por la mañana, después de que el detenido accediera a la celebración de un juicio rápido y aceptara una pena de seis meses de cárcel (sin ingreso) y una prohibición de acercarse a la víctima a menos de 250 metros durante 1 año y cuatro meses.
Esa misma tarde, los vecinos denunciaron una pelea frente al domicilio de la víctima, en la que se encontraba su expareja. Tras detenerle, los Mossos no pudieron realizar un cuestionario de valoración a la mujer y, como esta no denunció activamente, decretaron que no corría riesgo grave.
“No consta ningún antecedente judicial de violencia entre los intervinientes anterior al domingo 17 de mayo ni ningún otro documento acreditativo ni de visita médica, ni de intervención sanitaria, ni de lesiones”, apuntan. La fecha referida es de dos días antes del asesinato, un domingo en que la víctima acudió al Hospital de Figueres en ambulancia desde su domicilio después de haber sido “apaleada”, según han explicado fuentes conocedoras del caso a elDiario.es.












