La cercanía de la Copa del Mundo, que inicia el 11 de junio, mueve nuevamente el negocio textil en la Bahía y otros sectores comerciales. Talleres y confeccionadores ya preparan miles de uniformes, impulsados por la demanda de empresas, colegios y aficionados de la selección ecuatoriana.Al sincronizado sonido de tijeras y máquinas de coser transcurría la mañana en el taller de Nyla Faytong. La tela comenzaba a desenrollarse para ser cortada en piezas que luego serían utilizadas en uniformes con los colores de la selección ecuatoriana.PublicidadMujeres trabajaban a toda marcha para terminar la mayor cantidad de prendas durante las primeras horas del día. Desdoblaban, cortaban y pasaban las piezas a las máquinas de costura, mientras el movimiento se intensificaba dentro del taller.En el negocio de Faytong afinaban los últimos detalles antes de arrancar la producción masiva para el Mundial. La confeccionadora explicó que la próxima semana iniciarán formalmente los trabajos, luego de concluir el proceso de evaluación y calificación de las telas.Según ella, las telas son de producción nacional. Antes de utilizarlas, revisaron tonos, calidad y acabados para garantizar que las camisetas tengan colores similares a los uniformes de las selecciones.PublicidadPublicidadFaytong indicó que ya existen pedidos de empresas y espera que, con la llegada de las olimpiadas escolares, también comiencen a sumarse escuelas y colegios. Comentó que esos sectores suelen convertirse en los principales compradores durante los años mundialistas.La confeccionadora explicó que el trabajo se realiza mediante un sistema de producción en cadena. Cada operario se encarga de una parte específica de la camiseta para acelerar el ensamblaje de grandes cantidades de prendas.PublicidadMientras una persona coloca el cuello, otra cose las mangas, una tercera añade los puños y otra se dedica a pegar tiras o detalles adicionales. Las camisetas avanzan de mano en mano hasta quedar terminadas.“Si son cien camisetas, cada trabajador hace una sola parte y eso permite que la producción salga mucho más rápido”, explicó Faytong. Señaló que en cada línea participan entre ocho y diez personas.Según ella, de un metro o metro y cuarto de tela puede salir una camiseta, dependiendo de la talla. Luego del corte, las prendas pasan al sublimado de escudos y diseños antes de llegar a costura.En el taller ya empezaron a cortar telas y sublimar diseños. Faytong proyecta tener listas unas 1.500 camisetas antes del inicio del Mundial y alcanzar cerca de 2.000 durante la temporada.PublicidadTambién señaló que no todos los compradores buscan una camiseta costosa. “La gente quiere vestir el color amarillo”, manifestó sobre los modelos que realizan.Las prendas más económicas oscilan entre $ 10 y $ 12, mientras que las versiones premium pueden llegar a $ 22. La diferencia, dijo, está en la calidad de la tela, la textura y el acabado de los detalles.“Todas son telas inteligentes, pero unas son más finas y frescas que otras”, sostuvo Faytong, quien además explicó que trabajan tanto con materiales nacionales como importados.Otros talleres y proyeccionesEn otros talleres las expectativas también crecen. Ever Montoya, de Montoya Sport, ubicado en Sucre y Pío Montufar, aseguró que las proyecciones en ventas rondan el 90 % previo al comienzo de la cita mundialista, mientras que el otro 10 % restante en el trayecto del torneo.Recordó que las olimpiadas escolares ya representan un aumento importante en el negocio, pero indicó que el Mundial genera un impacto mucho mayor, especialmente si la selección ecuatoriana avanza de ronda.“Cuando Ecuador llega lejos, las ventas prácticamente se cuadruplican”, comentó. Incluso señaló que camisetas que normalmente cuestan $ 5 pueden venderse hasta en $ 15 durante los partidos decisivos.Montoya explicó que producen entre 200 y 500 docenas de camisetas en época de Mundial. Sin embargo, reconoció que muchas veces no logran abastecer toda la demanda cuando la fiebre futbolera se dispara.En su local ya trabajan con proveedores para asegurar telas e insumos. Además de Ecuador, las camisetas más solicitadas son las alusivas a Argentina, Portugal, Francia y Brasil, especialmente tras el regreso de Neymar tras su convocatoria reciente.El confeccionador también destacó las diferencias entre los distintos tipos de uniformes. Las versiones económicas cuestan entre $ 10 y $ 15, mientras que las de mayor calidad alcanzan los $ 25.Según él, el valor cambia por la calidad de la tela, la costura, los estampados y los detalles de escudos y sellos.El aumento de pedidos también obliga a contratar más personal. Montoya señaló que en años de Mundial cuadruplican el número de trabajadores y distribuyen la producción por áreas de diseño, corte y costura.Otros comerciantes y la demandaPara Elías Arcaya, de Edu Sport, el Mundial representa una de las temporadas más fuertes para el comercio textil. Contó que los clientes ya realizan pedidos personalizados para empresas y familias.“Todos quieren su camiseta con nombre y número”, relató. Añadió que actualmente producen más de 70 docenas de prendas por noche y que la mercadería se agota rápidamente.Arcaya explicó que el proceso de producción inicia con la compra de rollos de tela, luego pasa por corte, impresión, calandra y finalmente costura. Después, las camisetas son clasificadas por tallas para distribución.Aseguró que indumentarias representativas de Brasil, Ecuador y Colombia figuran entre las selecciones más solicitadas. Sin embargo, reconoció que la camiseta ecuatoriana concentra la mayor parte de la producción.También advirtió que el desempeño de la Tri puede disparar aún más las ventas. “Si Ecuador gana los primeros partidos, prácticamente toca amanecerse trabajando”, expresó.Magdalena Martínez, confeccionadora de Gerarca El Prado, coincidió en que la Copa del Mundo representa un alivio económico para muchos comerciantes.“La pasión por la selección mueve bastante el negocio y reactiva las ventas”, afirmó. Señaló que, por prudencia, inicialmente elaboran cantidades moderadas de camisetas y aumentan la producción conforme avanzan las selecciones favoritas.Brasil, Argentina y otros países sudamericanos son los uniformes con mayor demanda. En cambio, las camisetas europeas tienen menor salida en el mercado local.Martínez comentó que muchos colegios aprovechan las olimpiadas para confeccionar uniformes inspirados en selecciones mundialistas. Además, indicó que varias empresas solicitan equipos personalizados con logos y publicidad.En su taller trabajan entre seis y ocho personas en cadena durante estas temporadas. “Es una época que también genera empleo para muchas personas”, sostuvo. (I)