Estados Unidos intenta tranquilizar a sus aliados europeos ante los movimientos de tropas que está llevando a cabo el Pentágono en el Viejo Continente. Después de que el presidente, Donald Trump, se echara marcha atrás y dijera que finalmente enviará los 5.000 efectivos previstos en Polonia, este viernes el secretario de Estado, Marco Rubio, ha asegurado que estas operaciones no buscan ser una medida “punitiva” contra los socios europeos, sino parte de la reconfiguración global de las fuerzas estadounidenses.“Estados Unidos sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir en lo que respecta al despliegue de nuestras fuerzas, lo que nos obliga constantemente a replantearnos dónde destinamos las tropas; no se trata de una medida punitiva, sino simplemente de un proceso continuo que ya existía anteriormente”, ha dicho Rubio ante las cámaras al llegar a la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica que se celebra en la ciudad sueca de Helsingborg como antesala a la importante cumbre de Ankara de julio.Cumbre crucialEl secretario de Estado dice que los líderes en Ankara abordarán la “decepción” de Trump sobre IránHay inquietud entre los aliados por la imprevisibilidad de Trump respecto a la OTAN, desde sus amenazas a abandonar la alianza a sus castigos contra los aliados que no le han secundado en su operación en Irán. Fue el caso cuando anunció que retiraría unos 5.000 soldados de Alemania por las críticas del canciller Friedrich Merz a su guerra en Oriente Medio, y también ha decidido cancelar —algo importante— el despliegue de misiles Tomahawk de largo alcance. Luego, EE.UU. dijo que suspendería el despliegue de por lo menos 4.000 efectivos de fuerzas rotacionales en Polonia, algo que acaba de cancelar a golpe de publicación en Truth Social, su propia red social, comunicó la medida este jueves a través de Truth Social, justificándola por la elección del nacionalista Karol Nawrocki como presidente de Polonia el año pasado. La decisión previa de reducir la presencia militar estadounidense había tomado por sorpresa a Nawrocki, considerado un gran aliado de Trump.Lee también“Las opiniones del presidente, francamente, su decepción con algunos de nuestros aliados de la OTAN y su respuesta a nuestras operaciones en Oriente Medio, están bien documentadas. Es algo que habrá que abordar, pero que no se resolverá ni se tratará hoy. Es algo que se debe discutir a nivel de los líderes”, ha señalado Rubio ante los periodistas, retrasando el debate a la cumbre de Turquía. “Al fin y al cabo, como cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todas las partes implicadas, tiene que haber un entendimiento claro de cuáles son las expectativas y, por supuesto, intentaremos sentar las bases para ello”, ha indicado.Todo forma parte del proceso iniciado desde hace meses por la actual Administración estadounidense, que lleva tiempo pidiendo a los europeos que asuman más responsabilidades en la coalición defensiva para centrarse en otros teatros de operaciones, especialmente el Indo-Pacífico y América Latina, que considera parte de su seguridad interna, tal y como recoge la Estrategia de Seguridad Nacional publicada recientemente. Este mismo viernes se celebra en la sede de la OTAN en Bruselas otra reunión técnica en la que EE.UU. podría anunciar que retira una de las cuatro brigadas del comando especial de combate asignadas a Europa, reduciendo el conjunto de capacidades militares de que dispondría el Pentágono para ayudar a los países europeos de la alianza en caso de una crisis grave.“Todo está bien si acaba bien”, respiró el ministro de Exteriores polaco, Jaroslaw Kaczynski. “Lo importante es que esto se haga de forma estructurada, para que Europa pueda reforzarse cuando Estados Unidos reduzca su presencia”, comentó el ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).