La plataforma de streaming Netflix lleva años dominando los primeros puestos en cuanto al género del true crime se refiere, pero pocas series documentales han generado tanta discusión sobre la justicia, las pruebas y la culpabilidad de un acusado como esta producción basada en un caso real ocurrido en Wisconsin. La historia, en formato serie, de un hombre condenado por agresión sexual y posteriormente vinculado a un asesinato, sigue despertando dudas entre los espectadores. La serie en cuestión es Making a Murderer, el documental dirigido por Laura Ricciardi y Moira Demos que se convirtió en uno de los mayores fenómenos de Netflix dentro del género criminal. La producción sigue el caso de Steven Avery, un vecino del condado de Manitowoc, que pasó 18 años en prisión tras ser condenado erróneamente por la agresión sexual y el intento de asesinato de Penny Beerntsen en 1985. Años después, gracias a las pruebas de ADN y al trabajo del Innocence Project, Avery fue exonerado y puesto en libertad en 2003. Sin embargo, la historia dio un giro todavía más polémico cuando Avery fue acusado del asesinato de Teresa Halbach en 2005. A partir de ahí, la serie documental explora el proceso judicial, las investigaciones policiales y las acusaciones de manipulación de pruebas realizadas por la defensa. Además, también pone el foco sobre Brendan Dassey, sobrino de Avery, cuya confesión durante los interrogatorios se convirtió en uno de los elementos más controvertidos del caso. La producción dedica gran parte de sus episodios a cuestionar si aquella declaración fue obtenida bajo coacción y si se respetaron sus derechos constitucionales. Uno de los casos más polémicos de EEUU Making a Murderer no solo destacó por el impacto mediático de su historia, sino también por la enorme repercusión pública que provocó tras su estreno en Netflix en diciembre de 2015. La serie fue grabada durante más de una década y llegó a recibir varios premios Emmy, además de comparaciones con otras referencias del true crime como The Jinx. Mientras algunos críticos alabaron el nivel de detalle y la inmersión narrativa del documental, otros acusaron a la producción de ofrecer una visión parcial de los hechos y de omitir pruebas relevantes presentadas por la acusación durante el juicio. La segunda temporada, estrenada en 2018, profundiza en los intentos de Steven Avery y Brendan Dassey por revertir sus condenas. La abogada Kathleen Zellner asume entonces la defensa de Avery y reabre distintas líneas de investigación forense, mientras el equipo legal de Dassey intenta demostrar ante los tribunales que su confesión fue forzada. Fotos policiales de Steven Avery. (Netflix) Aquellas dudas, las pruebas contradictorias y los errores judiciales han convertido a Making a Murderer en una de las series de true crime más comentadas de Netflix, y en un documental que todavía hoy sigue alimentando el debate sobre si Avery es culpable o inocente. La plataforma de streaming Netflix lleva años dominando los primeros puestos en cuanto al género del true crime se refiere, pero pocas series documentales han generado tanta discusión sobre la justicia, las pruebas y la culpabilidad de un acusado como esta producción basada en un caso real ocurrido en Wisconsin. La historia, en formato serie, de un hombre condenado por agresión sexual y posteriormente vinculado a un asesinato, sigue despertando dudas entre los espectadores.
¿Culpable o inocente? Una de las mejores series de 'true crime' en Netflix que tendrías que haber visto ya
Pasó 18 años en prisión tras ser condenado erróneamente por el intento de asesinato de Penny Beerntsen, en 1985. En 2005 volvió a ser acusado de asesinato















