Nadie hace televisi�n como los estadounidenses. No es solo el presupuesto, la creatividad, el m�sculo, la imaginaci�n o la capacidad de sorprender y emocionar. No es la lista infinita de personalidades capaces de deslumbrar con todo tipo de talentos. No es la m�sica, con los mejores artistas del planeta. Es todo eso y mucho m�s, empezando y terminando por su forma de romper barreras, saltarse l�mites y burlar las reglas.Este jueves, The Late Show with Stephen Colbert, uno de los programas estrella de la CBS, un show con tres d�cadas y media de historia, emiti� su �ltimo episodio. Lo hizo fiel a su estilo: con una cascada de invitados de renombre, humor e iron�a, y con una decisi�n muy meditada. La raz�n principal de la cancelaci�n es pol�tica. Es Donald Trump y su presi�n. Pero en la que fue su �ltima noche al frente de un transatl�ntico televisivo en una de las cinco grandes cadenas nacionales, Colbert decidi� ignorar completamente al hombre que consigui� su despido. Hubo pullas repetidas contra la decisi�n de la cadena y sus motivos; hubo referencias veladas a c�mo �l ha sido el primero, pero probablemente no ser� el �ltimo de los gigantes del late night en irse a casa. Pero no hubo una sola menci�n al presidente. Era la �ltima noche del programa y no pertenec�a a nadie m�s que a su l�der, su equipo y su p�blico.En las �ltimas semanas, y especialmente en los �ltimos d�as, el peregrinaje de estrellas ha sido extraordinario. El mi�rcoles estuvieron en el Teatro Ed Sullivan de Nueva York Bruce Springsteen, cantando Streets of Minneapolis, y el chef Jos� Andr�s con la camiseta de la selecci�n espa�ola de f�tbol. Antes pasaron Michael Keaton, Aubrey Plaza, Billy Crystal, Mark Hamill, Martha Stewart, Robert De Niro, Jon Stewart, Julia Louis-Dreyfus, Steven Spielberg o David Byrne. Hugh Jackman cant� una versi�n dedicada de Sweet Caroline, de Neil Diamond, y el actor John Lithgow recit� un poema ad hoc titulado El poderoso Colbert.Anoche, todo fue especial sin dejar de ser ordinario. El mismo formato, las mismas bromas, los mismos amigos de siempre. Con Colbert bromeando sobre empezar una nueva carrera en OnlyFans, dedicarse a las drogas o ironizando sobre c�mo la decisi�n de cancelar el programa obedec�a �nicamente a razones econ�micas. O sobre lo mucho que le apenar�a que la cadena recibiera una multa despu�s de dar instrucciones a la banda para tocar canciones con copyright.Hicieron un �ltimo cameo actores de la talla de Bryan Cranston, Paul Rudd, Ryan Reynolds o Elijah Wood. Tambi�n los humoristas Tim Meadows y Tig Notaro, o el astrof�sico Neil deGrasse Tyson. Pero el gran invitado fue Paul McCartney, un cierre simb�lico que rememoraba que The Beatles hicieron precisamente su debut en Estados Unidos en ese mismo escenario, el Teatro Ed Sullivan, en 1964. La canci�n final con la que se apagaron las luces, Hello, Goodbye, puso la guinda a un entierro sin drama.Colbert, sin emocionarse ni llorar —como hizo Jimmy Kimmel cuando estuvo a punto de quedarse sin trabajo el a�o pasado—, mantuvo el tipo. Fue una celebraci�n tranquila, sorprendentemente poco reivindicativa. Sin discursos ni reproches directos, porque no hac�a falta. El mensaje estaba claro y su cosmovisi�n, despu�s de once a�os acompa�ando a Estados Unidos en la madrugada, la conoce ya el pa�s entero.Colbert se fue, pero no lo hizo solo. Sus rivales y principales competidores, pero tambi�n amigos y compa�eros, estuvieron junto a �l: Seth Meyers, John Oliver, Jimmy Kimmel, Jimmy Fallon. Y, desde luego, Jon Stewart, su mentor, el hombre que le dio la oportunidad y lo lanz� al estrellato.La decisi�n fue adoptada por la cadena en julio del a�o pasado. CBS aleg� razones econ�micas, algo que en parte es cierto. El programa ya no ten�a la audiencia del pasado, era caro y perd�a dinero mientras Colbert ganaba millones. Pero el detonante fue tambi�n la presi�n brutal del presidente estadounidense contra los c�micos y presentadores que lo atacan cada noche, en una ofensiva sin precedentes basada en pleitos y amenazas de retirar licencias o bloquear operaciones empresariales.Gente muestra su apoyo a Colbert fuera del Teatro Ed Sullivan.Charly TriballeauAFPEn concreto, el anuncio de la cancelaci�n se produjo solo tres d�as despu�s de que Colbert se burlara sin cortarse del acuerdo por el que Paramount, la matriz de CBS, acept� pagar a Trump 16 millones de d�lares para zanjar un pleito relacionado con una entrevista editada a Kamala Harris. Algo completamente rid�culo, pero aparentemente imprescindible para que los reguladores federales —totalmente alineados con el presidente— aprobaran la fusi�n de Paramount con Skydance, una operaci�n de 8.000 millones de d�lares.CBS est� ahora en manos de aliados de Trump, que est�n cambiando la l�nea editorial sin ninguna sutileza y que han sacrificado, para satisfacci�n del presidente, a uno de sus rostros m�s visibles. "Me encanta que despidan a Colbert. Su talento era incluso menor que su audiencia. He o�do que Jimmy Kimmel es el siguiente. �Tiene incluso menos talento que Colbert! Greg Gutfeld es mejor que todos juntos, incluyendo al imb�cil de la NBC que arruin� el otrora gran Tonight Show", celebr� Trump en Truth Social, elogiando al rey de las noches de Fox News. Kimmel, por cierto, fue el siguiente, aunque la decisi�n de apartarlo de su programa en ABC acab� siendo solo temporal. Por ahora.Antes de convertirse en la gran estrella de CBS y en uno de los rostros m�s conocidos de la televisi�n estadounidense, Stephen Colbert se hizo famoso a finales de los noventa como uno de los personajes m�s divertidos del universo creado por Jon Stewart en The Daily Show. Colbert ide� una caricatura de un t�pico tertuliano conservador en la era de figuras todopoderosas como Bill O'Reilly: pomposo, nacionalista, agresivo y siempre seguro de s� mismo, especialmente cuanto m�s disparatado era lo que dec�a.En 2005, Comedy Central le dio su propio spin-off: The Colbert Report, donde mantuvo ese personaje y ese estilo. Pero en 2015, CBS lo eligi� para reemplazar al legendario David Letterman, que hizo precisamente un �ltimo cameo la semana pasada. Juntos, el creador hist�rico del programa y su �ltimo presentador hicieron algo impensable: despedirse ri�ndose de la cadena y de sus motivos. En un sketch brutal en el que ambos, desde la azotea del estudio, arrojaban al vac�o los muebles del plat� para hacerlos pedazos sobre el logo de CBS.Durante dos d�cadas, Colbert hizo cosas que nunca se hab�an imaginado en televisi�n. Nada que ver con la era dorada de Johnny Carson ni con el estilo de figuras como Jay Leno. No es solo que dejara de buscar el centro, demostrando que la idea de que los presentadores deb�an ser equilibrados y equidistantes pertenec�a a otra �poca. Colbert creci� pr�cticamente al mismo tiempo que la carrera pol�tica de Trump, que acab� convirti�ndose en la n�mesis, el protagonista y el motor del programa y de su evoluci�n hacia una cr�tica pol�tica permanente desde el humor.Colbert, un cat�lico devoto que ayer brome� sobre el Papa y los pecados de la Iglesia, nunca se puso de perfil. Pero us� el programa para mucho m�s que burlarse del presidente y de sus aliados. Casi al estilo de John Oliver, aunque con un tono diferente, quiso mostrar al pa�s lo f�cil que resulta manipular, enga�ar o interferir. Lo hizo lanzando una candidatura pol�tica absurda en Carolina del Sur, editando Wikipedia en masa o creando una Super PAC, uno de esos veh�culos usados por millonarios para financiar campa�as electorales. Hizo las bromas m�s brutales y los mon�logos m�s �cidos para que, en un momento en el que todo parec�a dejar de tener sentido, millones de personas se fueran a dormir convencidas de que no eran ellas las que hab�an perdido la cabeza. Denunciar una deriva autoritaria, dec�a, no era ser partidista: era un deber patri�tico.The Late Show ser� reemplazado por Comics Unleashed, un programa de entrevistas con humoristas de stand-up creado y dirigido por Byron Allen, que se curti� haciendo chistes en los a�os setenta junto a Leno y Letterman y que acab� construyendo un imperio medi�tico multimillonario. CBS no produce el programa: simplemente le "alquila" la franja horaria a Allen a cambio de varias decenas de millones de d�lares, una inversi�n que �l espera recuperar con la publicidad.Colbert, uno de los mayores expertos y aficionados al universo de El Se�or de los Anillos, trabaja ya junto a su hijo en un guion para una posible nueva pel�cula ambientada en la Tierra Media.