El elefante en la habitación era Donald Trump. El objetivo, no mencionar el nombre de la persona que ha conseguido deshacerse de Stephen Colbert, uno de los cómicos más populares de Estados Unidos. En la ultima edición de The Late Show, retransmitida este jueves por la cadena CBS, Colbert ha insistido en que no quería hacer nada especial, tan solo un programa más como los 1.800 que lleva a sus espaldas. Pero la realidad se ha empeñado en llevarle la contraria. Como cuando su invitado final, Paul McCartney, ha recordado que, cuando era joven, Estados Unidos era el país del que venía la música que le gustaba, la tierra de la libertad y la democracia más grande. No hacía falta decir más. El silencio de presentador y entrevistado y los aplausos del público han mostrado a las claras las dudas de que el país siga representando esos bellos ideales. Las risas al mencionar a alguien de piel naranja tampoco han dejado lugar a dudas sobre en quién estaban pensando. “He sido cancelado pero no quiero hablar de ello”, ha dicho en un momento Colbert. El programa ha acabado con una fábula apocalíptica en la que un agujero verde se acababa tragando a todos los presesntes. La interpretación es libre. Pero es inevitable pensar en la idea de que el silencio ante las injusticias puede acabar devorando a todos. Para no acabar con mal sabor de boca, el broche final ha sido de lujo, con una interpretación conjunta de McCartney y Colbert del clásico de The Beatles Hello, Goodbye. Desde que en julio del año pasado Colbert anunciara que la CBS había decidido cancelar su programa, humoristas, famosos y personas anónimas han rendido homenaje al hombre que lleva 11 años al frente de The Late Show, un programa que si se suma la época del mitico David Letterman suma 33 años. El caso mezcla política, poder y entretenimiento: el cerrojazo se produjo después de que Colbert criticara el acercamiento de su cadena a Trump. El propio presidente no tuvo ningún reparo en celebrar el despido. Todo esto se produjo en pleno big bang del sector, con Paramount, dueña de la CBS, envuelta en multimillonarios movimientos corporativos para los que necesitaba el visto bueno del Gobierno (que finalmente ha obtenido).Normalidad en entredichoLa supuesta normalidad de este programa, el último, también ha quedado en entredicho con la continua aparición entre el público de actores y comediantes como Bryan Cranston, estrella de la serie Breaking Bad, Ryan Reynolds, Paul Rudd y Tim Meadows. Todos insistían en ser el invitado final. “Púdrete, Colbert. Te mereces lo que te ha pasado”, le ha dicho Meadows al saber que no sería el último invitado, en otra mención evidente al despido del anfitrión. La aparición de los compañeros y rivales de Colbert, los presentadores de late nights Jon Stewart, Jimmy Fallon, Jimmy Kimmel, Seth Meyers y John Oliver, ha dado también la idea de excepcionalidad. Los hombres que más hacen reír en Estados Unidos se han unido en un emocionante un homenaje conjunto. “Te vamos a echar de menos”, han dicho. Antes del programa, la CBS, la empresa que ha cancelado el programa, anunciaba que pensaba donar el escenario que acompaña a Colbert a un museo de Chicago. Las muestras de apoyo al showman se han reproducido en las últimas semanas. El humorista Kimmel, amigo personal de Colbert, anunció el miércoles que su programa iría a negro el jueves como muestra de respeto. No ha sido el único. Barack Obama, Bruce Springsteen, Steven Spielberg, Oprah Winfrey, Billy Cristal... Todos, de una forma u otra, se han despedido de él. El de Colbert ha sido hasta la noche del jueves el late night con más audiencia en Estados Unidos. Pese a ello, acumulaba pérdidas millonarias en un entorno en el que la televisión a la carta de las plataformas y el cambio en los patrones de consumo ha hundido la rentabilidad de estos programas. Pero, aunque la CBS justificara la decisión por motivos financieros, la mayor parte de analistas cree que todo se debió a un intento del canal de congraciarse con Trump. “Al forzar la marcha de Colbert y cerrar una franquicia de 33 años, la CBS está consintiendo su propio empequeñecimiento. La pérdida más grave la sufren los valores fundamentales estadounidenses, como la libertad de expresión, incluso cuando esta se ejerce en términos brutalmente burlones sobre los poderosos”, escribía hace unos días The New York Times el histórico crítico de televisión Bill Carter. The Late Show ha cumplido este año 33 años. Ya no cumplirá más. En 2015, Colbert cogió las riendas del programa de Letterman, quien visitó hace poco el programa. Para mostrar apoyo al sucesor defenestrado, ambos se grabaron desde el tejado del Teatro Ed Sullivan, donde se realiza el programa, lanzando muebles como una silla de escritorio y sofás. Los objetos que caían apuntaban a un objetivo: un logotipo gigante de la CBS. “Dave, muchas gracias por crear The Late Show hace 33 años. Ha sido un placer tenerte de vuelta para destrozar algunas cosas”, le dijo Colbert. “Esto para mí es como volver a casa”, respondió Letterman.
Stephen Colbert imagina una fábula apocalíptica en su último programa, cancelado después de 33 años tras criticar a Trump
El humorista estadounidense se despide de ‘The Late Show’ sin citar al presidente que celebró su despido y con una interpretación con Paul McCartney del clásico ‘Goodbye, Hello’










