Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 22 may 2026 - 07:36Novelista y dramaturga, Alba Quintas (Madrid, 1994) ganó en 2012 el premio Jordi Sierra i Fabra con Al otro lado de la pantalla y, desde entonces, no ha dejado de publicar libros y ganar premios. El último de ellos, el Premio SM Gran Angular, galardón en el que quedó finalista en 2025, pero que este año ha conquistado con La cuarta vida de Blanca Cuervo, un thriller juvenil que reflexiona sobre "el contenido que los menores pueden o no pueden subir a las redes".¿Cómo se ha documentado sobre un tema como el contenido de los jóvenes en las redes?El primer libro que publiqué era sobre acoso a través de las redes sociales. Y de la gente joven no me he separado porque tengo encuentros en institutos y con lectores jóvenes, es mi día a día. Pero la idea del libro parte de una serie de noticias que publicó la BBC, que hizo una investigación acerca de la cantidad de contenido erótico que hay subido en las redes por menores de edad. Esa fue mi principal fuente de documentación. Y luego hay una novela que es mi referente para tratar estos temas: Palabras envenenadas, de Maite Carranza.En la novela habla de todos esos casos de chicas desaparecidas en los 90 y los 2000 que ahora se han convertido en true crimes.La dramaturga María Velasco hizo una obra increíble en el Centro Dramático Nacional que se llamaba Primera sangre, que iba sobre todas esas chicas desaparecidas en los 90, de las que ahora se hacen muchos programas de true crime. Pero ahí nunca están las preguntas de '¿por qué ocurrió eso en esa época?', '¿por qué todas durante esos años?', '¿qué valores y qué cosas en la sociedad provocaban estas tragedias?'... Entonces, con esas frases a lo mejor pensé más en los adultos o en los jóvenes que ven todos esos documentales en las plataformas. Porque para mí sí tiene que ver un poco con esos valores sociales o ese machismo estructural que hemos tenido, que todavía no está del todo solucionado ni mucho menos superado. Ahora tiene otras manifestaciones y provoca otro tipo de tragedias, pero en aquel momento era eso.¿Cree que la literatura, y la cultura en general, es un buen canal para visibilizar ciertos temas, especialmente para el público joven, que está en edad de aprendizaje?Sí. Siempre digo que las novelas juveniles tienen que hablar de ellos y, de hecho, cuanto más encuentros con institutos haces, más te das cuenta de que esta imagen del joven que no está comprometido con la realidad, con lo social, es bastante falsa. Todos estos temas enganchan muy bien con ellos, tienen opiniones propias y puedes montar unos debates muy interesantes. A mí me interesa poder tratar todos estos temas en las clases o en la lectura más individual y concienzuda que se pueda hacer. Siempre pienso en una frase de Rosa Montero que dice que la literatura va sobre las preguntas y no sobre dar respuestas. Yo quiero plantear las preguntas adecuadas y luego que el lector haga lo que quiera con ellas. '¿Por qué hay tanta chica adolescente últimamente que piensa que colgar fotos suyas en internet y sacar dinero por ellas es una manera de construir su futuro? ¿Qué está pasando ahí?'. Esas son las preguntas y cada uno que saque sus conclusiones.Aun así, ¿ha sentido en alguna ocasión prejuicios sobre la literatura infantil y juvenil?Es verdad que a lo mejor son géneros a los que se les da menos prestigio. De hecho, agradezco mucho estar haciendo esta entrevista porque tienen menos presencia en los medios de comunicación, las cosas como son. Pero luego los números de venta dicen otra cosa, son de los géneros que mejor funcionan. El cariño de los lectores y el seguimiento los tenemos, pero a veces un pelín de reconocimiento nos falta. Obtener un premio como el Gran Angular, que es el mejor dotado de todo el género, ayuda muchísimo.¿Considera que la literatura juvenil e infantil es un género de paso para los lectores?Tengo una compañera que dio el salto de la adulta a la juvenil y no al contrario. Es que son literaturas distintas. A mí me encanta una frase que dice que la literatura juvenil es aquella que te ayuda a descubrir tus límites, mientras que la literatura adulta es aquella en la que el protagonista ya sabe cuáles son sus límites y está aprendiendo a vivir con ellos. La juvenil tiene ese autodescubrimiento, hay esperanza, hay cierta ingenuidad, hay un optimismo mirando al mundo. Hay unas posibilidades que en la adulta a lo mejor no, el mundo de los personajes, como el nuestro propio, es un poco más pequeño. Son historias distintas y tienen más que ver con los tipos de trama y los temas que tocan que con la complejidad literaria. De hecho, al escribir una novela juvenil no tienes que bajar la calidad de la prosa, la belleza y el estilo literario, en absoluto, ni siquiera la extensión.¿Cómo fueron sus inicios en la escritura?Yo debuté con 17 años, algo que no ocurre a menudo, y, desde entonces, creo que voy por la novela publicada número 22 o 23. Al principio era algo que compaginaba con los estudios o con otros empleos, porque trabajé en el Teatro Real varios años y luego fui productora de audiolibros en Penguin Random House. O sea, que siempre he estado muy ligada a la cultura. Pero desde hace 3 o 4 años puedo dedicarme solo a la escritura, de momento. Crucemos los dedos porque esto es muy inestable. Pero me gusta mucho, siempre digo que, si hago dos libros iguales, me aburro. Tengo más novelas infantiles, novela de la franja middle grade (de 8 a 12 años) y mucha juvenil también, pero de todos los géneros: realista, fantástica... Un poco de todo.Es una fan confesa de los videojuegos. ¿Es algo que ha utilizado como inspiración para sus libros?Sí. Tengo uno que se llama Lady Marian, que es sobre un videojuego de realidad virtual, y esa es la relación más directa. Pero siempre digo que videojuegos y literatura en realidad se parecen más de lo que se cree, porque en el cine el espectador es totalmente pasivo, pero los videojuegos y la literatura exigen algo de ti, exigen que te impliques. Entonces, para mí, comparten los procesos, porque juegas con las expectativas del consumidor. Yo he aprendido un montón de narrativa de los videojuegos.Actualmente, ¿está trabajando en otra novela?Sí, estoy escribiendo todo el año. No me tomo ni un descanso. En estos últimos años he publicado mis libros más leídos y un éxito que me ha pillado por sorpresa, la saga Liceo Septem, que es de la franja middle grade. Me encanta escribir para ese público, porque es cuando empiezan a comprar los libros y a leerlos de forma más autónoma y son un público superexigente. Y estoy preparando otra saga de fantasía que tiene mucho que ver con esos lectores.Conforme a los criterios deJulio Plaza TorresPeriodista cultural '20minutos'Julio Plaza Torres es periodista de Cultura en 20Minutos desde 2019. Actualmente se especializa en temas como videojuegos, televisión, música, literatura, manga y ciencia ficción.