>LA NACION>Revista Living22 de mayo de 202600:003 minutos de lectura'“Para iluminar una cocina de manera realmente funcional, lo más importante es una combinación entre luz general, una buena luz de trabajo y luz decorativa”, nos explica la diseñadora de iluminación Verónica Bullrich. “La general, que nos da una base pareja, se logra plafones de LED, artefactos embutidos o gargantas”.Lámpara 'Grisín' (La Feliz) con terminación enchapado de madera en la cocina de la pastelera Chiara Rossi.Daniel KarpLa luz de trabajo va sobre las mesadas, pero también sobre las islas, donde se cocina y, muchas veces, uno se reúne o come. Allí se puede colocar algo decorativo para lograr un espacio de mayor sofisticación y calidez.”— Verónica Bullrich, diseñadora de iluminaciónEn esta cocina proyectada por el estudio Más Conceptual, lámpara colgante de Boutique de Luz en la mesa de comedor diario junto a la isla.Maia CroizetDetalle de la cocina anterior. La lámpara elegida dialoga perfectamente con los muebles y nichos en roble americano macizo y enchapado. Maia CroizetLas arquitectas Marta Alalu y Melanie Sabra se encontraron con techos bajos que además tenían una diferencia de altura en el área central. “Buscamos una iluminación que acompañase y ayudara a generar climas distintos“.En primer plano, colgante de Paraná 201 en esta cocina renovada enteramente por las arquitectas Marta Alalu y Melanie Sabra.Maia CroizetPara ello, utilizaron apliques longitudinales y una lámpara colgante para crear un ambiente más cálido. “De noche, si querés lograr una atmósfera distinta a la hora de comer, podés tener todas las luces apagadas y usar únicamente la luz sobre la mesa y los led del desayunador”.La arquitecta Inés Fuseo encontró esta solución para iluminar la superficie de trabajo frente a un ventanal, con techos altos.Santiago Ciuffo“El espacio de la cocina era muy chiquito, con una mesada mínima. La idea de la barra fue una muy buena solución para separarla del resto del ambiente y ganar espacio de guardado. La iluminé con un artefacto liviano, pero que comunica diseño”, nos explicó la arquitecta Aldana Albo.En este monoambiente proyectado por la arquitecta Aldana Albo, barra con luminaria de Dimm Iluminación.Maia CroizetSi en un espacio pequeño con cocina integrada se tiende a iluminar la mesada con artefactos lineales discretísimos, las luces bajo la alacena generan profundidad, además de ofrecer buena luz de trabajo sobre la pileta y el anafe.Al frente, sobre la mesada existente en melamina blanca a la que se adosó una barra metálica diseñada por Siuk Studio, artefacto colgante (Huup). MAIA_CROIZETEn cocinas sin cielo rasos que permitan embutir luces o con ventanas en el perímetro (en vez de alacenas), los desafíos al momento de iluminar son otros. “La típica tira LED bajo alacena era muy moderna para la línea de esta casa. Como alternativa, recurrimos al aplique con forma de bocha en la alzada, que funcionó muy bien porque da luz abierta y general”, nos contó la arquitecta Sofía Superti.En la isla, Sofía Superti eligió un colgante lineal (Huup) con un diseño sintético que alcanza todo el ancho del espacio de trabajo. Aplique bocha (Dimm).Daniel KarpEl color y las formas orgánicas en los artefactos de iluminación están a la orden del día, además de la incorporación de superficies con textura.Desayunador con patas altas de metal y tapa de madera, banquetas 'Tolix' y lámparas colgantes (Broon) pintadas de amarillo.daniel karpLámparas (Tienda Cartago) de un celeste grisáceo que va muy bien con la madera de kiri, los mosaicos estilo zellige y el patio con paredes de piedra y olivos en esta cocina proyectada por Estudio Estudio.Daniela Mac AddenEn esta cocina proyectada por la arquitecta Cielo Pipkin, para la que diseñó los muebles en melamina 'Roble Kendal' de Egger y laqueado blanco mate, lámparas color terracota de Broca.Nicolás Herrero Se pone mucha cabeza (y recursos) en los revestimientos de la cocina, y lo lógico es transmitir esa riqueza estética también de noche. “Para agregar a nuestra luz decorativa, se puede incorporar luz indirecta que destaque materiales o texturas. Lo ideal es esconder esa fuente de luz, pero que se note esa profundidad, esa calidez que irradian las gargantas o los bajosmesadas o los nichos", señala Verónica Bullrich.Con tiras LED que dan buena luz para trabajar en la mesada sin proyectar sombras, también se logran efectos decorativos y se llama la atención sobre las texturas.Javier PicernoCon reforma e interiorismo de la arquitecta Patricia Daiez, esta cocina tiene un barral con tres pantallas de Via Luce sobre la mesa acompañada por sillas de El Yeite.Pompi GutniskyLámpara de Salazar Casa sobre el extremo de la isla que funciona como desayunador en casa de la artista Patricia Pelliccioni.Santiago CiuffoLámparas (Wolff Iluminación). Mesadas y alzadas de terrazo personalizado (Pimux) a partir de una mezcla elegida por los dueños de casa. Muebles de cocina ‘Milano’ (Balunek) laqueados en color ceniza.Santiago Ciuffo