Malas lenguas desveló este jueves un dato estremecedor: uno de cada cuatro españoles vive hoy con la sensación, y la realidad estadística, de caminar sobre una cuerda floja. No es una metáfora dramática, es el retrato que dibujan los últimos datos oficiales sobre pobreza y exclusión social en España, un país que presume de recuperación económica mientras millones de ciudadanos siguen atrapados en un día a día donde llegar a fin de mes es una carrera de obstáculos. La cifra, fría y contundente, es solo el punto de partida de un problema que se cuela en la vida cotidiana con la misma naturalidad con la que se enciende la televisión o se abre la nevera.El programa de RTVE, que cada día pone el foco en las verdades incómodas, abordó esta realidad, porque detrás de ese 'uno de cada cuatro' hay familias que ajustan el termostato para ahorrar, jóvenes que encadenan trabajos precarios, jubilados que estiran pensiones insuficientes y hogares donde cualquier gasto imprevisto puede desestabilizarlo todo.La pobreza ya no es una frontera lejana: es un riesgo que se ha instalado en el centro del mapa social. El debate no es solo económico, sino profundamente político y emocional. Malas Lenguas abrió la conversación con datos, testimonios y análisis que incomodan, pero que también iluminan. Porque entender la pobreza es el primer paso para combatirla, y mirar hacia otro lado ya no es una opción."La pobreza se cronifica en las calles", afirmó uno de los reporteros del programa de Jesús Cintora en la introducción del reportaje. "Solo me llega para comer", afirmó uno de los entrevistados. El programa de Televisión Española destacó que, actualmente, uno de cada cuatro españoles se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. "La vivienda está imposible", añadió otra de las personas entrevistadas. "Más de 12 millones de personas tienen problemas para encontrar una vivienda digna, comer bien o llegar a fin de mes", añadió el reportero. Muchos se ven obligados a malvivir en las calles y habitar en enclaves chabolistas: "Es una situación absolutamente tercermundista y no tienen las mínimas condiciones de habitabilidad", aseguró otro de los consultados."Somos el quinto país de la Unión Europea con la tasa de riesgo de pobreza más alta y encabezamos el ranking en pobreza infantil", destacó el periodista de Malas lenguas.Ceuta, Melilla, Andalucía y Murcia son las regiones más vulnerables que sufren esta desigualdad. "Una lacra evidente, un problema estructural que sigue enquistado y golpea con más fuerza sobre las nuevas generaciones", concluyó el reportero.