Los cambios en el gabinete de ministros que anunció el presidente boliviano, Rodrigo Paz, para tratar de apaciguar las manifestaciones en su contra tomaron forma 24 horas después con un primer movimiento de fichas: la salida del titular de la cartera de Trabajo, Edgar Morales. El ministro puso su cargo a disposición este jueves “para pacificar el país”, tras haber protagonizado varias polémicas con la Central Obrera Boliviana (COB), la mayor confederación sindical del país que lidera las protestas que piden la renuncia de Paz. En su lugar entra Williams Bascopé, un abogado constitucionalista aimara que se mostró crítico con el Gobierno días antes de su nombramiento.El cambio era uno de los más esperados desde que el mandatario informó de que reorganizaría su gabinete y crearía un Consejo Económico Social como forma de acercarse a los manifestantes. Morales descalificó las movilizaciones apenas comenzaron. En una conferencia de prensa, enseñó documentos que supuestamente acreditaban elevados salarios de los ejecutivos de la Central Obrera. El sindicato, entonces, lo desconoció como interlocutor en sus reclamos y el pasado 6 de mayo, en una de sus marchas, tomó las oficinas del Ministerio de Trabajo. La Policía recuperó después la institución y detuvo a varios sindicalistas.Bascopé, quien ahora asume la cartera, tuvo un papel preponderante en la redacción de la nueva Constitución del país de 2009. También fue candidato a diputado en las pasadas elecciones presidenciales por la derecha conservadora de Manfred Reyes Villa. Es crítico con la anterior gestión del Movimiento al Socialismo (MAS) —que se apoyó en gran parte de las organizaciones hoy movilizadas—, pero también señaló la gestión de Paz en una publicación en sus redes sociales el martes. “El Gobierno actual carece de tino político y de lectura política de lo ‘nacional/popular’ y no comprende la lógica del movimiento indígena, campesino y de los sectores populares”, escribió.En ese post, como en su acto de investidura, reivindicó sus orígenes indígenas aimaras, que también pide la renuncia de Paz. “Hoy hay una clase media aimara de emprendedores, empresarios y profesionales; hay comerciantes prósperos de origen aimara o de origen indígena campesino. Describo esto para que la gente comprenda la lógica cultural de su mundo”, aseguró en su muro de Facebook.Nuevas protestasPaz lleva seis meses en el poder, pero enfrenta demandas cada vez mayores por parte de los manifestantes: comenzaron con pedidos de aumento salarial, después exigieron la anulación de una reforma agraria y hoy quieren la renuncia del mandatario. La Central Obrera apenas se inmutó con el cambio de autoridad. Este jueves protagonizó una marcha hacia el centro de La Paz y sus integrantes fueron consultados por el flamante ministro. “Es lo mismo que nada, otro de la derecha. No queremos tampoco que el ministro sea alguien del pueblo; lo que queremos ahora es la renuncia del presidente”, señalaron.Además de la COB y los indígenas aimaras, mantienen medidas de presión contra el Gobierno los maestros rurales, mineros asalariados y la Federación de Juntas Vecinales de El Alto, la segunda ciudad más poblada del país y la de mayor porcentaje de población nativa. Desde hace más de dos semanas mantienen cerradas las vías de acceso a La Paz y, desde esta semana, han expandido el bloqueo de carreteras, lo que perjudica al menos a cinco de los nueve departamentos de Bolivia.
Renuncia el ministro de Trabajo de Bolivia, el primer cambio en el Gobierno de Paz por las protestas
El presidente designa al abogado aimara Williams Bascopé en reemplazo de Edgar Morales, tras semanas de manifestaciones que tienen cercada La Paz










