El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asistirá a la misa que oficiará el papa León XIV en la Sagrada Familia el próximo 10 de junio, en el marco de la visita oficial el pontífice a España, algo significativo teniendo en cuenta que el jefe del Ejecutivo no suele acudir a ceremonias religiosas. Es más, ni siquiera fue al funeral del Papa Francisco, argumentando la presencia de Felipe VI, a pesar de que en la delegación sí viajaron la exministra María Jesús Montero y los actuales ministros Félix Bolaños y Yolanda Díaz. Entonces, fue el único gran líder europeo que se ausentó. Moncloa normaliza la asistencia del presidente a la misa de León XIV, que ese día también bendecirá la recién coronada torre de Jesucristo, enmarcándola en uno de los actos que protagoniza un jefe de Estado de visita oficial a nuestro país. Es más, diversas fuentes apuntan a que tampoco se descarta la presencia del Gobierno en más actividades litúrgicas a lo largo de la estancia del Papa (del 6 al 12 de junio), pues, aunque todavía tiene que concretarse, la idea es que el pontífice esté acompañado a lo largo de todo su viaje por autoridades gubernamentales.Sea como fuere, Sánchez rompe así su costumbre de ausentarse de actos religiosos, y lo va a hacer en una ocasión ciertamente excepcional (la visita un pontífice a España 15 años después) y con un Papa con el que Moncloa dice que existen convergencias, principalmente en sus posiciones frente a la crisis migratoria y al conflicto en Oriente Medio. Han sido numerosas las oportunidades que el presidente ha tenido de acudir a diversas liturgias durante su mandato y ha optado por no hacerlo. Además del ya mencionado funeral de Francisco, en el que también estuvo el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, tampoco asistió a la misa de inauguración del pontificado de León XIV apenas un mes después, a la que asistieron asimismo los Reyes, Montero, Bolaños, Díaz y el líder de la oposición. De la misma manera, Sánchez no acudió al funeral oficiado por las víctimas de la DANA en la catedral de Valencia en diciembre de 2024. Presidido por los Reyes, la misa contó con la presencia de 400 familiares de las 229 víctimas mortales de la riada y numerosas autoridades, pero el Gobierno solo estuvo representado por los ministros María Jesús Montero, Ángel Víctor Torres y Diana Morant. El presidente del Gobierno tampoco estuvo en el funeral por los fallecidos a consecuencia de la covid-19 celebrado en la catedral de la Almudena en julio de 2020. El presidente estaba entonces en Lisboa para mantener un encuentro con el entones primer ministro portugués, António Costa, y en la liturgia solo estuvo la exvicepresidenta primera Carmen Calvo. En cambio, sí acudió a la ceremonia laica que se celebró dos semanas después en la plaza de la Armería del Palacio Real. Asimismo, decidió no asistir al funeral de la reina Isabel II, al que asistieron todos los jefes de Estado y de Gobierno del mundo, y al que también acudió invitado a título personal Juan Carlos I. Entonces, se especuló con que Sánchez quería evitar una foto con el rey emérito, con quien ha sido muy crítico a consecuencia de sus supuestas irregularidades fiscales y que había abandonado España en 2020. No obstante, Moncloa volvió a asegurar que la delegación española, en la que estaba integrada el ministro José Manuel Albares, estaba plenamente representada por Felipe VI y Letizia. Las visitas de Sánchez a Roma y del Papa a EspañaLa primera toma de contacto directo entre España y el Vaticano dentro de la agenda de visitas oficiales tendrá lugar el próximo 27 de mayo, cuando León XIV reciba en audiencia a Pedro Sánchez, quien después se reunirá con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. Moncloa ha adelantado que tanto el Gobierno español como el italiano tienen voluntad de que durante la estancia de Sánchez en Roma (26 y 27 de mayo) también mantenga un encuentro con la primera ministra Giorgia Meloni, si bien todavía no se ha cerrado en la agenda. Ya el 6 de junio León XIV viajará a Madrid para iniciar su viaje de Estado, que también le llevará a Barcelona (9-10 junio) y Canarias (11-12 de junio) y en el que, entre otras actividades, dirigirá unas palabras en el Congreso y volverá a reunirse con Sánchez en la Nunciatura Apostólica. Fuentes gubernamentales celebran el contexto en el que tendrá lugar esta sucesión de actividades oficiales con la Santa Sede. Por ejemplo, la visita de Sánchez al Vaticano coincide con la publicación de la encíclica de León XIV sobre la Inteligencia Artificial, un asunto que en Moncloa aseguran que preocupa al presidente y que prevén que traten en la audiencia, junto a la situación internacional o el problema migratorio. Además, las fuentes recuerdan que la llegada del Papa a España también tiene lugar en un momento de excelentes relaciones entre el Gobierno y la Iglesia. En este sentido, resaltan los acuerdos a los que han llegado en los últimos ocho años, desde que Sánchez es presidente: la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del Valle de Cuelgamuros, la resignificación del enclave, el reconocimiento por parte de la Conferencia Episcopal de más de 1.000 bienes inmatriculados cuya titularidad no les correspondía, la supresión de las exenciones del impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) y el impuesto por contribuciones especiales de las que la Iglesia se beneficiaba y el acuerdo para reparar a las víctimas de abusos sexuales en el seno e la Iglesia católica.