Un juzgado madrileño ha archivado la denuncia contra el agitador ultra Vito Quiles por agresión cuando impidió a Begoña Gómez salir de un bar de Las Rozas a finales de abril al entender que no se han podido acreditar “hechos que posean relevancia penal” a la vista de las grabaciones que hay. La decisión es provisional y cabe recurso.

En el auto, fechado del pasado 12 de mayo, recuerda que para que una injerencia en la vida social de un personaje público se considere delito depende de la gravedad y de cómo se produzca esa intromisión. En este caso, las grabaciones aportadas al tribunal no han permitido acreditar que haya existido un “zarandeo” o que “haya rodeado a la denunciante con el brazo”. “Podemos observar cómo efectivamente el denunciado se introduce dentro de un local público, con la clara intención de dirigirse a la denunciante, dirigiendo mutlitud de cuestiones sin esperar respuestas, pero la denunciante abandona el local de inmediato, y es doña Blanca María quien aparta al denunciado”, señala el auto.

Blanca María De Juan de Castro, una de las acompañantes de Gómez en ese momento, denunció unas lesiones que para el juzgado tampoco se han podido acreditar después del visionado de los vídeos. “Consta un forcejeo entre la denunciante y el denunciado, en el que es la denunciante quien sostiene el acometimiento principal (sin relevancia penal) hacia el denunciado con la intención de expulsarlo del local. Es la propia denunciante quien manifiesta que al intentar ayudar a su amiga a que saliera del local ha sufrido lesiones, esto es, faltaría por acreditar el dolo en la causación de tales lesiones”, dice el auto.