“Ustedes ya pusieron en alerta a las autoridades (...) y lo que van a conseguir es que el cuerpo de ella lo van a encontrar en un callejón”. Esa fue una de las últimas advertencias que recibió Edgar Cordón mientras intentaba negociar la liberación de su hija, Litzy Amelia Cordón, secuestrada el 5 de octubre del 2020 en Teculután, Zacapa.

Un día después, el cuerpo de la joven, de 20 años, fue localizado entre matorrales en el caserío Los Pasitos, en Los Puentes, Teculután.

Cinco años después, durante el juicio que se desarrolla en el Tribunal de Mayor Riesgo B contra Kevin Manolo Rivas Cordón, primo de Litzy y único acusado por el caso, el padre recordó las llamadas que recibió la familia y la advertencia que hicieron los secuestradores para impedir que acudieran a las fuerzas de seguridad.

“Ahí empezó el calvario”

Edgar Cordón recordó el secuestro ocurrido alrededor de las 7.30 horas del 5 de octubre del 2020.