Jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) aseguran que la inteligencia artificial (IA) se volvió esencial para su trabajo, y un número creciente teme que esta dependencia tenga un costo, indica un estudio global sobre el entorno laboral.

Según el estudio citado por Newsweek, muchos empleados de dicha generación reportan una gran dependencia de las herramientas de IA y una creciente preocupación de que estas mismas herramientas puedan estar debilitando sus habilidades y sus perspectivas laborales futuras.

De las personas encuestadas por GoTo y Workplace Intelligence, el 93% afirmó que el uso de la IA los benefició, mientras que un considerable 40% declaró que siente que no puede funcionar sin ella.

Como la primera generación en incorporarse al mercado laboral con herramientas de IA ya integradas en los flujos de trabajo diarios, la Generación Z utiliza esta tecnología no solo para agilizar tareas, sino también, con frecuencia, para pensar y tomar decisiones.

Esto, según aseguran, podría conllevar riesgos tanto para empleadores como para empleados. Si provoca una disminución del pensamiento crítico, la Generación Z estaría usando la IA como una muleta en lugar de una herramienta.