Con un poderoso mensaje de amor incondicional, Ain’t No Mountain High Enough, interpretada por primera vez por Marvin Gaye y Tammi Terrell en 1967, ha sido considerada por la revista Time Out como la canción más inspiradora de todos los tiempos, superando nada menos que a I Will Survive, de Gloria Gaynor.Cualquier ranking musical está atravesado por una pizca de subjetividad, pero es verdad que, desde sus orígenes, Ain’t No Mountain High Enough destacó por su poderoso mensaje y sus interpretaciones. Lo que muchos ignoran es la historia detrás de esta balada, que le abrió las puertas de la disquera Motown Records a los compositores Nickolas Ashford y Valerie Simpson.El dúo de escritores había presentado la canción a la cantante británica Dusty Springfield, pero no le cedieron los derechos porque creían que aquellos versos podrían llevarlos a firmar con Motown. De hecho, Simpson contó décadas más tarde al Chicago Tribune que Ashford llegó a bautizar la canción como su "huevo de oro". A juzgar por el resultado, el compositor estaba en lo correcto.La balada más famosa de Marvin Gaye y Tammi Terrell antes de la tragediaMarvin Gaye (1939-1984) ascendía al estrellato como pocos. En 1966 ya era una estrella prometedora dentro del género, sus sencillos habían llegado varias veces a las listas de éxitos de R&B.Así fue como empezó a realizar duetos con Tammi Terrell. Juntos, crearon música inolvidable y, cuando llegó aquella canción de Nick Ashford y Valerie Simpson, la grabaron con una química vocal tan evidente que cuesta creer que, de hecho, no estuvieron en el estudio al mismo tiempo. Gaye grabó su parte en diciembre de 1966 y Ferrell en febrero del año siguiente. Los productores Harvey Fuqua y Johnny Bristol estuvieron a cargo de los arreglos.Los compositores combinaron elementos del soul clásico con una estructura dinámica que alterna versos íntimos y un estribillo expansivo. En sus presentaciones en vivo, ambos deslumbraban cuando iniciaban el contrapunteo con la frase de Gaye: "Listen, baby... Ain't no mountain high, ain't no valley low...".Pero la tragedia no tardó en llegar. El 14 de octubre de 1967, a solo seis meses del lanzamiento, Tammi se desplomó en el escenario del Hampden-Sydney College de Virginia. Gaye consiguió sujetarla, pero el diagnóstico fue un golpe para el dúo musical. La cantante fue diagnosticada con un tumor cerebral agresivo y murió en 1970. Tenía 24 años. Gaye, que acabaría por convertirse en uno de los grandes intérpretes del soul con melodías como What's Going On y Let's Get It On la homenajeó desde entonces.La consagración de la balada en la voz de Diana RossAunque en su lanzamiento en abril de 1967 alcanzó al puesto 19 de la Billboard Hot 100 y el número 3 en la lista R&B, la poderosa voz de Diana Ross llevó a la canción Ain’t No Mountain High Enough a la cima en 1970.En 1999, la canción fue incluida en el Salón de la Fama de los Grammy y reconocida como una “canción legendaria” en el ámbito del rock and roll. Además, los críticos la consideran uno de los lanzamientos más importantes del mítico sello Motown, fundamental en la música afroamericana.Detrás de los clásicos de Gaynor y Gaye, que marcaron toda una época, el ranking deTime Out ubicó a Lose Yourself, de Eminem; I'm Still Standing, de Elton John; Survivor, de Destiny's Child; Harder, Better, Faster, Stronger, de Daft Punk; (Your Love Keeps Lifting Me) Higher and Higher, de Jackie Wilson; Flawless, de Beyoncé; Birds of a Feather, de Billie Eilish; y Born to Run, de Bruce Springsteen.