Rosa M. BoschBarcelona 21/05/2026 12:36 Actualizado a 21/05/2026 13:23 La sensación de pisar la cima del Everest en solitario, de disfrutar con una cierta intimidad del ascenso, es misión difícil estos días de temporada alta en el Himalaya nepalí. Cada año asoman récords, algunos un tanto peculiares de aspirantes que persiguen una cierta notoriedad, aunque cabe reconocer que otros demuestran un apreciable espíritu de superación. Con sentido común y la preparación necesaria, todo el mundo tiene derecho a perseguir su sueño. Pero el Everest masificado de cada primavera no es un destino deseado por los alpinistas más comprometidos, sí es el objetivo de centenares de hombres y mujeres que suben en fila india atados a cuerdas, enchufados a oxígeno embotellado y acompañados por sherpas. Ayer, un total de 274 personas alcanzaron desde la vertiente nepalí la cúspide, a 8.849 metros, la cifra más alta nunca registrada, según comunicó a Reuters Rishi Bhandari, secretario general de la Asociación de Operadores de Expediciones de Nepal.Lee tambiénEl número más alto hasta el momento se situaba en los 223 ascensos, por el lado de Nepal, contabilizados en mayo del 2019. Hoy prosiguen los ascensos, entre los cuales el del notario catalán Jordi Fugardo, que lo ha coronado de madrugada junto con su guía de altura, Pasang Sherpa, ha confirmado su pareja, Alexandra Zulaika Grau. “Ha sido durísimo por el viento y el frío, Jordi ha llegado de los primeros, a las tres, para evitar el tapón de gente en el tramo final. Pero sí han tenido que ralentizar la bajada pues había muchas personas que subían, hacía bastante viento y la temperatura era de -40 grados. Del campo IV a la cima y regreso a este punto ha tardado 17 horas, el mismo tiempo para subir que para bajar, por las colas que ha encontrado en el descenso de los que iban arriba”, detalla. Zulaika Grau.Lee también”A las 8:16 de la mañana, hora de Nepal, yo, Rustam Nabiev, escalé el Everest. Dedico esta oda a todos los que me estén viendo, con este acto solo quiero decir que, mientras haya vida, lucha, lucha hasta el final, vale la pena”, escribía en su cuenta de Instagram, ayer, el ex militar ruso que perdió las dos piernas en un accidente en un cuartel de Omsk, en Siberia. Nabiev, que no usa prótesis, ha conseguido ascender usando la fuerza de sus brazos para avanzar con los piolets.La foto de cima colgada por Rustam Nabiev Instagram / Rustam NabievLee tambiénHimal Gautam, del departamento de Turismo de Nepal, precisa a Reuters que las cifras que comunican cada día las compañías sobre las cimas de sus clientes deberán ser confirmadas con fotografías y otras pruebas. El número de permisos autorizados por el Gobierno nepalí esta temporada en el Everest es de 494 (389 hombres y 105 mujeres) a ciudadanos de 55 países, a un coste de 15.000 dólares cada uno. Esta cifra se duplica si sumamos los sherpas que acompañan a sus clientes hasta la cima. Mil personas concentradas en las jornadas de buen tiempo auguran retenciones que son especialmente peligrosas a más de 8.000 metros.Periodista.