La cari�tideSi tuviera que formar parte de algo, lo primero de mi lista ser�a la Sociedad para la Apreciaci�n de las Nubes, creada por el brit�nico Gavin Pretor-PinneyCielo con nubes en Castro Urdiales (Cantabria).Actualizado Jueves,
mayo
00:08Audio generado con IALa semana pasada escuch� a un par de personas, desconocidos con los que uno traba contacto coyuntural, contarme la misma historia: �Esta ma�ana llovi� aqu�, pero no en el resto de Madrid�. Les respond� a ambos por igual: �Qu� interesante, �verdad? Una nube en concreto en un determinado lugar, creando algo �nico�. Entonces continu�bamos hablando de los cielos de esta ciudad, de los m�s bonitos que haya visto jam�s.Si no por qu� Vel�zquez, para empezar. Pero podr�amos hablar de tantas personas. De un verso maravilloso de Baudelaire, por ejemplo, en un poema titulado Las lamentaciones de �caro, donde se puede leer: �En cuanto a m�, mis brazos est�n rotos, tras haber abrazado nubes�. Mirar las nubes, casi como queriendo escucharlas, atisbar esas lluvias que albergan algunas, me parece en estos tiempos tan extra�os un acto revolucionario. A la altura del caminar de David Le Breton, de los rituales de Byung- Chul Han y de la defensa del errorismo del Grupo Etc�tera del que habl�bamos hace unos d�as.Fundamentalmente porque implica detenerse, observar; ese mirar fuera que, a veces, se convierte en mirar adentro.Por un lado, el contexto no anima, no convoca, no lleva a... Por otro, tampoco es que tengamos mucho gusto por la contemplaci�n. Pero hay en las nubes algo l�dico y hasta er�tico y, una vez te adentras en su percepci�n, te cambia: como si nadie pudiera robarte la belleza, como si siempre hubiera una escapatoria. Sin miedo a que el cielo caiga sobre nuestras cabezas.O incluso deseando que suceda, que una nube nos pille de repente no se sabe d�nde y nos llueva. No quiero ser aguafiestas, ojal� pudiera yo traer el arco�ris cuando quisiera, pero lo cierto es que la vida no da tregua. S�, hay personas que parece que tienen mucha suerte y siempre les va todo fenomenal en todos los aspectos de la vida. Bueno, pues incluso esas personas se van a ver a s� mismas sufriendo en alg�n momento. Por eso, en lugar de mirar a los lados, podr�amos emplear algo de tiempo en mirar hacia arriba.Abogo por ello, pero -me parece importante escribirlo- en ocasiones no lo consigo. Miro hacia abajo, me abajo, me reduzco, me resto, me enga�o y desenga�o. Pero si tuviera que formar parte de algo, lo primero de mi lista ser�a la Sociedad para la Apreciaci�n de las Nubes, creada por el brit�nico Gavin Pretor-Pinney, autor de Gu�a del observador de nubes, en 2005. Me suena que lo dec�a una canci�n: �Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba...�.












