Una demanda presentada el miércoles 20 de mayo por estudiantes y organizaciones comunitarias en Massachusetts sostiene que el estado mantiene ilegalmente escuelas segregadas por raza, al concentrar a estudiantes afroamericanos y latinos en distritos de alta pobreza con menos oportunidades.Dicha petición impugna la práctica del estado de asignar a los estudiantes a escuelas basándose únicamente en dónde viven, lo que puede llevar a reproducir patrones de segregación residencial en sistemas escolares.
Litigio expone desigualdades educativas El caso es el ejemplo más reciente de los esfuerzos por abordar la discriminación y las desigualdades de financiamiento mediante litigios a nivel estatal.
Incluso antes de que el gobierno de Trump comenzara a tomar medidas para eximir a distritos del sur de esfuerzos de marginación, las iniciativas de integración ya habían quedado muy rezagadas con respecto a su auge décadas atrás, cuando el gobierno federal intervino en sistemas escolares en todo el país.Los demandantes incluyen a nueve estudiantes y cuatro organizaciones comunitarias de distritos escolares segregados en todo Massachusetts, entre ellos Springfield, Holyoke, Boston, Lawrence, Brockton, Lynn y Worcester. Éstos colindan con otros más acomodados y predominantemente blancos, en los que los demandantes no pueden inscribirse.En respuesta, el Departamento de Educación Primaria y Secundaria de Massachusetts indicó que no tiene autoridad para cambiar los límites de los distritos escolares, ni la facultad de obligar a las escuelas a permitir la inscripción de estudiantes de otros distritos.








