La llegada del verano y del tiempo en que miles y miles de motoristas se lanzan a la carretera, en especial durante los fines de semana y festivos, traerá también novedades en la vigilancia de este sector. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil va a incorporar 30 nuevas motos camufladas que circularán en las zonas de mayor concentración de estos vehículos para denunciar las infracciones como la invasión del carril contrario o haber equipado la moto con recambios no homologados.La Agrupación de Tráfico publicó hace unos meses un concurso para comprar motos camufladas. Se buscaba adquirir vehículos de otras marcas distintas a las que utiliza la Guardia Civil en el servicio de carretera. Sin embargo, al final se ha vuelto a comprar motos BMW de gran cilindrada debido a que la marca alemana presentó la oferta económica más ventajosa, con una reducción de miles de euros por cada unidad respecto a los demás competidores. Las motos adquiridas son de diversos colores, con la intención de que pasen desapercibidas para el resto de los usuarios.Pese a que las motos solo suponen el 16% del total del parque móvil automovilístico, el sector supone una de cada cuatro muertes en las carreteras, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Esta elevada siniestralidad motivó la puesta en marcha de la vigilancia especial del instituto armado. Hasta la fecha, solo Canarias, Castilla y León, Galicia, Comunidad Valenciana, Andalucía y Baleares contaban con la vigilancia con motos camufladas. Eran los puntos con mayor incidencia de accidentes graves o mortales por parte de los motoristas. Fuentes de la Agrupación de Tráfico reconocen que con estas nuevas 30 motos se llegará al resto de regiones —salvo Cataluña, Navarra y País Vasco, que tienen transferidas las competencias—, con lo que se pretende atajar el problema de tanta accidentalidad.Otra novedad consistirá en la forma en que se va a denunciar a los infractores. Hasta ahora, dos agentes de paisano iban en las motos camufladas y hacían los recorridos habituales de los moteros, sobre todo los días festivos y los fines de semana. Cuando veían una infracción, se la comunicaban a sus compañeros de un coche patrulla rotulado situado a pocos kilómetros y estos se encargaban de parar al infractor y tramitar la denuncia. Ahora los agentes que circulen en las motos camufladas irán vestidos con el uniforme de la Guardia Civil y serán ellos mismos los que paren al infractor y le pongan la multa. “Lo vamos a hacer así porque la gente no se da ni cuenta de que vamos de uniforme. Son motos muy grandes y la gente no se va fijando en esos detalles”, destacan fuentes de la Agrupación.Fuentes de la Agrupación de Tráfico señalan que con estas motos camufladas quieren que los motoristas se sientan vigilados de forma que no cometan infracciones que les pueden costar la vida. Las salidas de la vía son la causa más habitual de los accidentes. Tres de cada cuatro siniestros se producen en carreteras convencionales —un solo carril por sentido de circulación—, según fuentes de la Guardia Civil. En la última década, la siniestralidad ha aumentado entre los moteros un 44%, según fuentes de Tráfico.La DGT también ha iniciado ya la publicación de mensajes de alerta a los moteros en los paneles luminosos de las carreteras durante los fines de semana. En algunos se leen “Motorista, te queremos de vuelta” o “Uno de cada cuatro fallecidos son motoristas”. Se busca concienciar al sector y reducir la mortalidad.La tipología de la víctima mortal en accidente de moto suele ser una persona de entre 45 y 54 años que condujo este tipo de vehículos durante su juventud y que lo dejó al formar una familia. Una vez que sus hijos se han hecho mayores o ha alcanzado una estabilidad, adquiere una moto de gran cilindrada que no sabe manejar. Son conductores esporádicos, de fin de semana, que no usan el automóvil durante el resto de los días laborales. En los siniestros, se suelen mezclar el exceso de confianza, el desconocimiento de las características de la moto y el fallo en calcular las distancias y las velocidades.
La Guardia Civil incorpora 30 motos camufladas para controlar a los motoristas
Los agentes irán vestidos con el uniforme del instituto armado y denunciarán directamente a los infractores










