Cannes.— Pedro Almodóvar llegó a Cannes como llegan las figuras que ya no necesitan demostrar nada, pero que siguen provocando expectación. La presentación de la película Amarga Navidad en la competencia oficial del festival confirmó, una vez más, que el director manchego es una de las figuras más queridas del mundo cinematográfico. Su paso por la fiesta gala fue una celebración de principio a fin: seguidores que lo recibieron con cálidos aplausos y una rueda de prensa repleta de medios internacionales deseosos de escuchar a un creador que, con los años, parece sentirse cada vez más seguro y cómodo para hablar de los temas que atraviesan a la sociedad y al mundo.Por eso, cuando se le preguntó por el actual ambiente de censura, autocensura y silencio en la comunidad artística, Almodóvar no dudó. “Afecta muy negativamente”, dijo. Para él, el artista debe hablar de la situación en la que vive la sociedad. “Me parece un deber moral. No juzgo a quien no lo hace, pero el silencio y el miedo, porque evidentemente es una expresión de miedo, es un síntoma muy malo, es un síntoma de devaluación de la democracia”.El director fue más allá y defendió que el creador, desde su pequeña tribuna, debe hablar “a cara descubierta” de lo peor que está pasando. “Nos están ocurriendo cosas demasiado terribles cada día”, afirmó, antes de señalar que Europa debe convertirse en una especie de escudo frente a figuras como Donald Trump o Benjamin Netanyahu. “Trump debe saber que hay un límite para todos sus delirios y sus locuras, y que Europa nunca va a hacer un vasallaje con respecto a las políticas de Trump”.En Cannes, Almodóvar no pareció preocupado por premios ni maldiciones. Dijo que venir a competencia es más excitante y divertido, y que el festival ofrece mucho más que un palmarés. Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.ViveUSA[Publicidad]
Almodóvar: Trump debe saber que hay un límite
En la conferencia de Amarga Navidad, filme que compite por la Palma de Oro en Cannes, instó a hablar sobre lo que ocurre en el mundo










