Una foto tomada en la parisina Place Vendôme terminó de confirmar lo que hasta el momento era un secreto a voces. A cuatro meses de hacer pública su separación de Juliana Awada (52) después de quince años de casados y una hija juntos, el corazón de Mauricio Macri (67) vuelve a latir con fuerza. Ella se llama Lola, o en realidad, Dolores Teuly y, ante el ruido mediático que causó la imagen, él admitió: “Nos estamos conociendo”. "Nos estamos conociendo", admiten, ilusionados

Lola, como le dicen sus íntimos, tiene tres hijos

Lola, como le dicen sus allegados, tiene 46 años y es dueña de Qi Rugs, un emprendimiento de alfombras que fundó con la decoradora Sol Larrosa. “Puedo decirte que estamos conociéndonos y que es algo muy lindo y estoy muy contenta”, le dijo a ¡HOLA! cuando fue consultada por su relación. Desde hace más de dos décadas frecuenta los mismos círculos sociales que Macri. De hecho, la primera vez que se vieron fue hace veinticinco años: fue un cruce fugaz, casi anecdótico, en el casamiento del papá de ella, celebrado en Tortugas Country Club. Mucho tiempo después, cuando Macri ya era presidente, Lola formó parte del equipo de Ceremonial y Protocolo bajo la órbita de Fernando de Andreis (entonces secretario general de la presidencia, íntimo amigo de uno de sus hermanos y hombre de máxima confianza de Macri) y llegó a desempeñarse como asesora en la Dirección General de Eventos. El puesto lo mantuvo incluso con la llegada de Alberto Fernández a Balcarce 50, aunque luego de unos meses decidió renunciar. Lola entrando al cumpleaños de Leo Mateu, junto a Milagros Schmoll (la novia de Fernando de Andreis), en marzo pasado. Esa noche se reencontró con Macri