En los primeros días del 2026, la ruptura entre Juliana Awada y Mauricio Macri terminó de confirmarse, luego de varios meses de rumores sobre un desgaste fuerte en la relación y una creciente distancia entre ambos que se vieron reflejados en actividades publicas separadas. El descenlace puso fin a más de quince años de matrimonio, una historia que había comenzado cuando Macri aún era jefe de Gobierno porteño y que atravesó la presidencia, la exposición internacional y los años posteriores a su salida de la Casa Rosada.

Las primeras versiones sobre una crisis comenzaron a circular hacia fines de 2025, cuando el periodismo advirtió varios viajes separados, pocas fotos de la pareja y una menor interacción en redes sociales. El distanciamiento se volvió más evidente durante las fiestas de fin de año, aunque ambos mantuvieron la decisión de preservar el vínculo familiar y pasar juntos algunas celebraciones junto a su hija Antonia.

La confirmación oficial llegó el 12 de enero a través de un mensaje publicado por Awada en su cuenta de Instagram. En un texto breve, pero cargado de tono emocional, la empresaria escribió: “Hay procesos íntimos, personales, que necesitan tiempo, silencio y cuidado. Estamos cerrando una etapa importante de nuestra vida y vamos a tomar una pausa en este espacio para transitarla con respeto y calma”. El mensaje fue interpretado como una señal del estilo con el que Awada decidió atravesar la ruptura: sin confrontaciones públicas, evitando declaraciones explosivas y apostando al perfil bajo.