La Asociación Española del Gas (Sedigas) vuelve a apremir al Ministerio para la Transición Ecológica a revisar el método de cálculo de la tarifa regulada, la Tarifa de Último Recurso (TUR), al considerar que en estos momentos no refleja "los costes reales" de llevar el gas a los hogares, de modo que una actualización debería llevar a un incremento de una tarifa que actualmente tienen más de cuatro millones de consumidores, que aumentaron notablemente cuando los precios del mercado libre empezaron a escalar en 2022, como paso previo al ataque de Rusia sobre Ucrania.En una rueda de prensa la víspera de la reunión anual de Sedigas que se celebra este jueves en Madrid, su presidente, Joan Batalla, insistió este miércoles en la necesidad de "buscar una fórmula que refleje el precio real del gas" dentro de la TUR. Según indica, ya no es válida su indexación al índice británico NBP -y no al holandés TTF, principal referencia actual del mercado-, además de a la evolución del barril Brent de petróleo. La evolución de ambos es lo que lleva a que cada tres meses el Gobierno revise la TUR al alza o a la baja si ha habido una variación mayor del 2%. En todo caso, desde Sedigas se señala la diferencia de precio entre la tarifa regulada, de unos 21 euros/Mwh, y el mercado libre, en torno a los 50 euros, y que una TUR en esos precios "destruye el mercado". "Lo que hemos vivido en estos últimos años en un contexto de liberalización es que se ha producido un regreso masivo de consumidores a la TUR porque no está reflejando los costes reales de las empresas que están obligadas a prestar este servicio", señalaba el presidente de Sedigas este miércoles.La petición de reforma de la TUR no es nueva y hasta el momento lo único que reconoce el departamento que dirige la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, es que quizá si sería necesario revisar la fórmula. Sedigás lleva años pidiéndolo al Ministerio, aunque reconoce que es difícil encontrar un buen momento para ponerse a ello, dadas las dos crisis energéticas que se han sucedido en apenas cuatro años, si bien la actual, por el cierre del Estrecho de Ormuz, no ha provocado una escala de precios como la histórica de 2022. Esta nueva reclamación llega en un momento en el que la Comisión Europea ha pedido a España y otros países de la UE que elimine la otra tarifa regulada, la de la luz, lo que también llevaría a un incremento del precio de la electricidad para hogares que ahora tienen la tarifa eléctrica PVPC.Precisamente en 2022, antes de la guerra de Ucrania, es donde empieza la tendencia que para Sedigas es signo inequívoco de que la TUR está muy por debajo del mercado y que es necesario reformarla para que refleje los costes del sistema gasista. Con la guerra de Ucrania y precios que llegaron a superar los 300 euros/Mwh en el verano de 2022, hasta 800.000 nuevos consumidores se han sumado a una tarifa regulada, a cuyo acceso se facilitó además, permitiendo que incluso las comercializadoras que no la tenían pudieran ofertarla.Ya que ya tienen más de cuatro millones de hogares y que en estos momentos tiene un precio imbatible frente a las comercializadoras del mercado libre. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la tarifa regulada del gas volvió a ser hasta marzo la mejor de todo el merado, con un ahorro del 10% en la factura del gas. Nueva retribuciónUna actualización de la TUR para que incorpore los "costes reales" de suministrar gas a hogares y negocios no es el único frente económico qe tienen abierto en esos momentos las empresas gasistas. A la espera de que el Gobierno legisle para establecer hojas de ruta, ayudas y marcos retributivos para el despliegue de la producción de gases renovables como el biometano, el sector subraya la evidencia de que el gas natural -como el petróleo- sigue siendo necesario para hacer funcionar las economías y espera que en breve la CNMC comunique su propuesta definitiva para retribuir las actividades reguladas y para cubrir un déficit que en el periodo actual llega a los 2.000 millones."La revisión del marco retributivo para el periodo 2027-2032 debe garantizar estabilidad, suficiencia y equilibrio para el conjunto de las actividades reguladas, preservando la calidad del servicio facilitando las inversiones necesarias para afrontar los retos asocidados a la transformación energética, la digitalización y la ciberseguridad", apunta el presidente de Sedigas sobre un proceso a punto de concluir y en el que la CNMC propone una tasa de retribución de 6,46%, que mejora la actual, de 5,44%.
El sector gasista apremia a Aagesen a revisar al alza la tarifa regulada: "No refleja los costes reales del gas"
Considera que el trasvase masivo de consumidores del mercado libre a la TUR desde la crisis energética por la guerra de Ucrania es una muestra más de que esta tarifa no refleja los costes de hacer llevar el gas a hogares y negocios.












