La organización sin fines de lucro dedicada a las políticas públicas, Brookings Institution, difundió un informe que calcula que más de 100 mil niños fueron separados de sus padres a partir de procedimientos migratorios desarrollados por la administración de Donald Trump. El estudio indicó que la dimensión del fenómeno supera los datos oficiales publicados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).Según la investigación, que se basa en un análisis estadístico de la población de retenidos, cerca de 205 mil menores de edad atravesaron la detención de al menos uno de sus progenitores. De ese total, aproximadamente 145 mil serían ciudadanos estadounidenses. Los especialistas señalaron que muchas familias “no informan la existencia de hijos durante los operativos por temor a consecuencias migratorias adicionales”.El análisis destaca que la escala de estas separaciones actuales supera significativamente a la generada por la política de "tolerancia cero" implementada en 2018X (@CBP)“Se mire por donde se mire, hay decenas de miles de niños que han sufrido la detención de sus padres desde que este presidente asumió el cargo”, señaló Tara Watson, investigadora principal de Brookings, a The New York Times.El documento sostuvo que las cifras oficiales podrían estar incompletas porque en numerosos casos las autoridades no registran información sobre los hijos de las personas detenidas. Según lo retomado por el estudio, el DHS indicó que los padres de aproximadamente 60.000 niños nacidos en EE.UU. han sido arrestados desde enero de 2025 hasta abril del presente año.El estudio de Brookings Institution reveló que cerca del 75% de los niños alcanzados por estas separaciones nació en EE.UU. y posee ciudadanía estadounidense. Sin embargo, las leyes migratorias impiden que permanezcan junto a sus padres en centros de detención.Diversos testimonios citados por The New York Times advirtieron sobre consecuencias emocionales y psicológicas vinculadas con la separación familiar. Entre los casos analizados aparecen menores que dejaron de asistir regularmente a clases, interrumpieron tratamientos médicos o presentaron cambios en su comportamiento tras las detenciones.“Si el gobierno separa a los niños de sus buenos padres, que resultan ser indocumentados, tiene la obligación de salvaguardar su bienestar”, aseguró Maria Cancian, profesora de políticas públicas en la Universidad de Georgetown.La investigación también mencionó situaciones en las que los padres deportados optaron por llevarse a sus hijos a países como México, Guatemala, Honduras o El Salvador. Otras familias decidieron dejar a los menores en territorio estadounidense bajo el cuidado de terceros.Las estimaciones de Brookings sugieren que aproximadamente 205 mil niños pasaron por la detención de un padreEl análisis comparó la situación actual con la política de “tolerancia cero” aplicada en 2018, cuando alrededor de 5500 niños fueron separados de sus familias en la frontera de EE.UU. con México. De acuerdo con Brookings, la escala registrada en los últimos años resulta considerablemente mayor.La institución basó sus estimaciones en estadísticas vinculadas a casi 400 mil inmigrantes detenidos en operativos realizados dentro de EE.UU. Para elaborar el informe, los investigadores combinaron datos del censo y de organismos migratorios federales.El reporte también detalló el perfil de las familias alcanzadas por las detenciones. Según las proyecciones, el 36% de los menores afectados tiene menos de seis años. En cuanto al origen de los padres detenidos, predominan personas provenientes de México, Guatemala y Honduras.Superpoblación en el centro de detención del ICE en Arizona: la denuncia de tres legisladoresEl informe indicó que la mayoría de los menores (un 95%) queda al cuidado de familiares, vecinos, miembros de iglesias o amigos cercanos. Solo una pequeña proporción (5%) ingresa al sistema estatal de acogida infantil.“Estamos viendo niños en situaciones precarias, al cuidado de vecinos que no tienen la documentación necesaria; hermanos mayores que ya tienen hijos; y casos en los que un padre no puede hacerse cargo de niños pequeños”, dijo Sharon Cartagena, abogada de derecho familiar en la organización sin fines de lucro.Brookings remarcó además que numerosos hogares atraviesan problemas económicos luego de la detención o deportación de quienes sostenían los ingresos familiares. En algunos casos, hermanos mayores deben abandonar estudios o asumir trabajos para mantener a los menores.El reporte señaló que muchas de estas familias enfrentan obstáculos burocráticos para reorganizar la custodia de los niños. Cuando uno de los padres permanece en EE.UU. y el otro es deportado, pueden iniciarse disputas judiciales relacionadas con la tenencia y el traslado internacional de los menores.Además, los trámites necesarios para obtener pasaportes estadounidenses o permisos de viaje suelen complicarse cuando uno de los progenitores permanece detenido o fuera del país norteamericano. En algunos casos, las gestiones requieren autorizaciones que no pueden completarse desde los centros de detención.Brookings concluyó que el aumento de las detenciones migratorias “produjo efectos directos sobre miles de familias mixtas en EE.UU.”.
Avance del ICE: más de 100 mil familias migrantes afectadas por las deportaciones
Un estudio estima que 145 mil niños que son ciudadanos estadounidenses tuvieron al menos un padre detenido desde enero de 2025; la mayoría quedó al cuidado de familiares o conocidos










