NoticiaLa crisis en Bolivia comenzó a principios de mes, pero en apenas unas semanas el malestar derivó en demandas por la renuncia del presidente.Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia a principios de noviembre. Foto: Internacional20.05.2026 18:11 Actualizado: 20.05.2026 18:11
La crisis en Bolivia comenzó a principios de mes como una ola de protestas sectoriales por reclamos salariales, el desabastecimiento y la mala calidad de los combustibles, además del rechazo a una reforma agraria. Pero en apenas unas semanas el malestar derivó en demandas políticas por la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace apenas seis meses. LEA TAMBIÉN Manifestantes se enfrentan a la Policía durante una protesta en La Paz (Bolivia) el lunes. Foto:EFELas movilizaciones, que incluyen bloqueos de carreteras en distintas regiones del país, dejaron el lunes violentos enfrentamientos en La Paz y más de 127 detenidos. Sin embargo, el miércoles la tensión disminuyó parcialmente con una marcha pacífica de campesinos indígenas y transportistas, según reportaron agencias de noticias."Este gobierno tiene que irse. Si no quiere que corra sangre, a las buenas que se vaya", dijo a la AFP Romer Cahuaza, transportista del sur de La Paz que en la marcha reclama un mejor abastecimiento de combustibles.La presión sobre el mandatario crece en medio de una economía deteriorada, una creciente conflictividad social y un nuevo roce diplomático con Colombia por unas declaraciones del presidente Gustavo Petro que el gobierno boliviano calificó como una “injerencia”.En un intento por contener la crisis, Paz anunció este miércoles una reorganización de su gabinete para incorporar representantes de sectores sociales. Paralelamente, durante una intervención virtual ante la Organización de los Estados Americanos, el canciller boliviano, Fernando Aramayo, denunció que algunos grupos buscan “debilitar al gobierno” y alterar el “orden democrático y constitucional”. LEA TAMBIÉN El Ejecutivo sostiene que las protestas son orquestadas por el exmandatario socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo de la justicia por un caso de presunta trata de una menor.Indígenas del sindicato "Ponchos Rojos" en Bolivia marchan el 13 de mayo de 2026. Foto:AFPSegún el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, los manifestantes actúan como “operadores políticos” que buscan facilitar el regreso del líder cocalero al poder, dijo a principios de semana a la televisora Red Uno.Los sectores afines a Morales, por su parte, acusan al gobierno de utilizar a las fuerzas de seguridad para reprimir las movilizaciones y temen una eventual captura del exmandatario, refugiado desde 2024 en la región cocalera del Chapare.Una crisis económica que terminó convirtiéndose en crisis políticaLos analistas políticos Huáscar Pacheco y Vladimir Peña coinciden en que el detonante principal es el deterioro económico que atraviesa Bolivia, aunque también señalan errores del gobierno y la influencia del llamado “evismo”, dijeron a Efe.Sin embargo, ambos advierten que la complejidad de la crisis no puede atribuirse únicamente a esa agrupación o a los sectores afines, debido a su "reducida" presencia política en comparación con el pasado.Pacheco, experto en conflictividad política, subrayó que el deterioro de las condiciones de vida, la inflación y la escasez de combustible y de dólares forman parte de la "crisis multidimensional" que ya afectaba a Bolivia antes de que Paz asumiera la Presidencia el pasado 8 de noviembre.Una mujer aymara camina durante una protesta para exigir la renuncia de Rodrigo Paz. Foto:EFELa situación económica se ha deteriorado rápidamente. Organismos multilaterales proyectan para 2026 una contracción de hasta el 3,3 %, después de que la economía boliviana ya se redujera un 1,58 % en 2025. A ello se suma una inflación que alcanzó el 20,4 % en un país donde cerca del 85 % de la población trabaja en la informalidad.Según Pacheco, las demandas sociales evolucionaron rápidamente hacia un escenario político marcado por posiciones “irreductibles”, lo que complica una salida negociada.Por su parte, Peña considera que el Gobierno aún "no tiene un rumbo claro de hacia dónde dirigirse" con las reformas estructurales que pretende implementar."Esa expectativa de cambio hoy se traduce en una impaciencia de la gente para saber hacia dónde se va. Se está acabando la tolerancia que ha tenido la gente al presidente", afirmó el experto. LEA TAMBIÉN Escasez, bloqueos y un 'corredor humanitario'Este miércoles, la administración estatal de carreteras reportaba al menos 44 puntos de bloqueo en todo el país, una situación que ha agravado la escasez de alimentos, combustibles y medicamentos, especialmente en La Paz, donde varias de las principales vías de acceso permanecen tomadas.“Los bloqueos afectan a todos, pero menos a los ricos (…) Nosotros, toda esta gente que no tiene plata, ya no comemos carne”, lamentó Julio Pérez, un exchofer de 82 años.Personas recolectan alimentos para enviarlos desde Santa Cruz a La Paz (Bolivia). Foto:EFEAnte el desabastecimiento, el gobierno activó un puente aéreo con vuelos desde Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba para trasladar carnes y vegetales hacia la capital administrativa.Además, las autoridades anunciaron la creación de un “corredor humanitario” en las rutas bloqueadas, una operación que contempla el despliegue policial para despejar vías y permitir el ingreso de suministros esenciales.*Con información de EFE y AFP. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











