El deterioro económico comenzó a modificar el humor social de Córdoba y la política provincial ya empieza a reflejarlo. Una encuesta realizada entre el 16 y el 18 de mayo sobre 1.000 casos en toda la provincia detectó una caída pronunciada en la imagen del presidente Javier Milei, al tiempo que el gobernador Martín Llaryora logra sostener su núcleo de apoyo en un escenario todavía fragmentado rumbo a las elecciones de 2027.
El estudio de Sicchar Investigación y Opinión Pública muestra que la aprobación de la gestión nacional cayó del 61% registrado en enero al 48% actual, mientras que la desaprobación subió del 37% al 46%. La pérdida de poder adquisitivo, la persistencia de la crisis económica y el impacto político del denominado “caso Adorni” aparecen mencionados como algunos de los factores centrales del desgaste libertario en Córdoba.
La caída resulta especialmente sensible porque Córdoba fue una de las provincias donde Milei había logrado consolidar uno de sus respaldos más sólidos durante 2025. El informe habla directamente de un “reacomodamiento libertario” y advierte sobre la volatilidad del apoyo político que había conseguido el oficialismo nacional tras las legislativas del año pasado.












