AlgoritmoLa muy reciente ‘startup’ madrile�a (2025) optimiza el posicionamiento de empresas en los LLM, un canal de venta en auge, sobre todo entre j�venes.Maher el Ouahabi Khirat y Luis Ant�n, fundadores de EchoWi.Actualizado Jueves,

mayo

00:17Una realidad golpea en la sien a la empresa. Google ya no es la referencia. Hoy, la imagen de la innovaci�n es tan borrosa, se mueve tan r�pido, que la premisa anta�o v�lida pasa a la obsolescencia en cuesti�n de semanas. Es un fen�meno vinculado en gran medida al auge de la IA como servicio generalista y a la naturaleza digital de las nuevas generaciones, volcadas en casi todos los frentes con los grandes modelos de lenguaje (LLM). ChatGPT, Claude, Perplexity y Gemini funcionan a la vez como enciclopedias, asistentes acad�micos, confidentes psicol�gicos y m�dicos de atenci�n primaria. Que todas estas habilidades est�n cogidas con alfileres no achanta al usuario promedio, dispuesto a confiar en los algoritmos como si de un amigo del alma se tratase. Despunta, asimismo, otra implicaci�n de colosales proporciones econ�micas. El producto sugerido por un LLM se gana autom�ticamente el favor del consumidor. Y esta modificaci�n sociol�gica pone patas arriba la estrategia de las marcas.EchoWi es una startup madrile�a fundada por Luis Ant�n y Maher el Ouahabi Khirat. Se lanza apenas en 2025, levanta en marzo 750.000 euros en una ronda seed liderada por la castellonense Successful Capital y est� especializada en generative engine optimization (GEO), o lo que es lo mismo, el SEO de Google trasladado al LLM. No consiste el viraje en un mero cambio de acr�nimos. "Esta plataforma permite a las marcas averiguar qu� visibilidad tienen, c�mo se habla de ellas y qui�nes son sus competidores. Existe tambi�n un bloque de optimizaci�n con varias palancas: mejora del posicionamiento, en qu� fuentes y medios hay que constar para ser relevante y qu� contenidos deben crearse para que la IA te cite m�s. Por �ltimo, hay una parte de monitoreo que mide el impacto y c�mo se gana peso con EchoWi", compendia Ant�n.Cuando el modelo de negocio se basa en la venta de un software, impera la suscripci�n. La startup vende a sus clientes un conjunto de prompts (las preguntas que tecleas a la IA para que haga algo por ti) y ese guion incluye las b�squedas que el usuario final (el consumidor) har�a para dar con las marcas que le seducen. Son muchos los tipos de cliente a los que interesa este enfoque, desde las agencias de marketing, urgidas a transicionar desde el cl�sico SEO hasta este tablero m�s sofisticado, hasta empresas traveltech, fintech, insurtech y medios de comunicaci�n. De hecho, uno de los clientes m�s importantes de EchoWi es Amadeus, toda una firma del Ibex. Ant�n trabaj� all� durante tres a�os. El emprendedor subraya que los paquetes m�s complejos de suscripci�n incluyen el soporte de un GEO (es inevitable pensar en los otros GEO, los grupos especiales de operaciones, �lite digital y �lite f�sica bajo una misma nomenclatura). "Estos profesionales ayudan a las marcas a entender mejor la plataforma y son a su vez expertos en SEO", puntualiza Ant�n.Para dimensionar el fen�meno que empuja al ciudadano a los brazos de la IA, el CEO de EchoWi recuerda que hace unos meses lanz� una charla a un grupo de inversores. Uno de los hitos que quiso destacar fue que el 80% de los millennials y Z recurre de manera habitual a los LLM. "Usar la IA ya es universal. Y uno de los tres usos m�s habituales son las compras. Si uno se fija, por ejemplo, en el vertical de los viajes, entonces el grado de adopci�n ya es una locura. El 78% de los viajeros reserva sus vacaciones bas�ndose en las sugerencias de estos LLM. Uno de los inversores presentes en aquella reuni�n cont� su caso. Hab�a volado a Tokio y pregunt� a la IA qu� hacer. Termin� en un bar donde todos eran extranjeros, porque todos hab�an formulado la misma cuesti�n en ingl�s y hab�an sido mandados al mismo sitio".Destapa el anterior p�rrafo el fantasma de la uniformidad que afea y desvirt�a a un ritmo imparable la fisonom�a de las ciudades, el cine o la literatura. "No creo que se pierda variedad –contrapone Ant�n–. Se genera una din�mica con menos menciones y quien aparece gana; es obvio que en una b�squeda gen�rica el l�der del mercado en seguros saldr� destacado. Pero si tu propuesta es de nicho vas a buscar un prompt m�s complejo (hoteles para parejas con vistas a La Alhambra) y ah� tienes que imponerte". A corto plazo, con much�simas marcas todav�a perdidas en la mudanza, este caos es una enorme oportunidad.Es cr�tico entender c�mo funciona el algoritmo y el CEO de EchoWi lo explica con sencillez. "Cuando preguntas a la IA, en funci�n de c�mo formules la petici�n, pueden activarse dos tipos de b�squeda. En un caso el LLM activa otros buscadores y ah� aparecen m�s fuentes y menciones. Influir en esa respuesta es m�s f�cil. En el otro, el algoritmo tira de sus conocimientos y la marca s�lo aparece si fue incluida en los entrenamientos de la IA. Condicionar ese prompt es mucho m�s dif�cil. �Qu� es lo que procuramos para esquivar esta segunda v�a? Que la IA recurra a la primera".Queda claro y meridiano que la gente se encomienda a este nuevo dios tecnol�gico, pero en esta fe se ignoran los riesgos del sesgo. Igual que X es considerada por muchos una red social fuertemente sometida a los intereses de Musk, los LLM barren para casa. De esta falla habla en su blog EchoWi. "Las compa��as americanas son m�s mencionadas que las europeas [en las IA estadounidenses]. La soberan�a tecnol�gica cobra sentido aqu� y yo invertir�a en la aparici�n de m�s modelos europeos".Mover la aguja en la direcci�n adecuada determinar� la suerte de las empresas. Las invisibles pierden hasta un 50% de su tr�fico, apunta el CEO, mientras que aquellas que aparecen ven c�mo sus flujos crecen a lo grande. "El posicionamiento en los LLM afecta a compa��as de todos los sectores y tama�os y esto no ha hecho m�s que empezar".