Una investigación iniciada en 2024 culminó este miércoles con la detención de siete integrantes de una banda narco que operaba en varias localidades del Gran Buenos Aires. Durante una serie de allanamientos simultáneos, los policías dieron con una "cocina" de cocaína ubicada en el complejo de viviendas Rodrigo Bueno, en el barrio de Puerto Madero.La organización contaba con una jerarquía definida que incluía proveedores, distribuidores y vendedores minoristas que se movían entre los barrios porteños de Villa Crespo, Palermo, Flores, Floresta, Nueva Pompeya y la zona costera de Puerto Madero, además de localidades de la provincia de Buenos Aires, como Avellaneda, Quilmes, Moreno y La Reja.En estos puntos, los agentes de la Policía Federal Argentina (PFA), bajo la supervisión del Ministerio de Seguridad Nacional, actuaron para detener la actividad de este grupo.Precisamente, según la investigación, la red utilizaba un local de comida peruana en Palermo para la venta al menudeo y mantenía puntos de comercialización en Flores y Floresta, algunos de ellos en las inmediaciones del Hospital Álvarez.Al mismo tiempo, contaban con una agencia financiera en Nueva Pompeya para cambiar el dinero obtenido con el narcomenudeo.Sin embargo, el engranaje central de la banda estaba implantado en el complejo Rodrigo Bueno, donde había un laboratorio armado desde el cual una pareja se encargaba de coordinar la distribución a gran escala de los estupefacientes.Al momento de entrar en esta "cocina" de narcóticos, los policías dieron con una persona hallada in fraganti mientras compactaba paquetes de droga.En total, la policía concretó 20 allanamientos por orden del juez federal Julián Ercolini, los que desembocaron en la detención de 7 personas y el secuestro de 77 kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, casi 5 kilos de marihuana, dinero en efectivo y teléfonos celulares. El caso que dio inicio a la investigación La causa tuvo su punto de partida en mayo de 2024, cuando un procedimiento de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, en Villa Crespo, terminó con la detención de una mujer que transportaba dos kilos de cocaína. El análisis de dos teléfonos celulares secuestrados en ese momento fue fundamental para que la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 5, a cargo de Franco Picardi, pudiera reconstruir la estructura de la banda.Así, con más de cuatro meses de investigación, los detectives lograron identificar a 16 sospechosos y determinar que la droga era acopiada en un departamento del mismo barrio.De esta manera, los investigadores lograron desarticular a la banda narco con gran presencia en el Gran Buenos Aires y con una aceitada estructura para mover estupefacientes con facilidad por toda el Área Metropolitana.