La Pen�ltima
Los tabloides anglosajones est�n en crisis. Eran "internet antes de internet", pero hoy el mundo entero se ha convertido en un tabloideKylie Jenner, en una foto compartida en su Instagram con millones de likes.@kyliejennerActualizado Mi�rcoles,
mayo
21:32Son tan noventeros, tan dosmileros... Los grandes titulares que angustiaban a John Kennedy Jr. y Carolyn Bessette. Las portadas que revelaban a la protagonista de Mi a�o de descanso y relajaci�n en qu� d�a viv�a. Los tabloides, tan de otra �poca...Hace unos d�as, le�a un art�culo en el Financial Times sobre la crisis de los diarios amarillos -un cl�sico de la prensa anglosajona, con sus juegos de palabras, con sus grandes esc�ndalos-, m�s acusada si cabe que la de los medios en general. Aunque lo m�s parecido que tuvimos aqu� fue El Caso, el declive de la prensa sensacionalista tambi�n dice mucho de nosotros.Los tabloides est�n en crisis porque el mundo se ha vuelto un tabloide, resum�a al diario econ�mico David Yelland, ex director de The Sun. Su antiguo peri�dico perdi� 53 millones de libras el a�o pasado. Tanto el Sun como el Daily Mail ven c�mo su alcance disminuye a�o tras a�o en sus ediciones impresas y online (cada uno perdi� cuatro millones de lectores en 2025, seg�n el organismo brit�nico que mide las audiencias).Tal y como dec�a otro directivo del sector al FT, los tabloides fueron "internet antes de internet" y ahora "casi todo eso est� disponible en tu feed de redes sociales gratis".Tu feed, tu basura personalizada.No todo en Instagram y TikTok es basura (hay montones de cuentas interesantes, sea cual sea tu inter�s). Pero... �ay! si uno se descuida y revela al algoritmo, a golpe de clic, sus instintos m�s bajos.Para saber m�sIntimidades de famosos (d�nde est�n, c�mo besan, qu� les pasa...), porno inmobiliario (un chico con pinta de broker te muestra lofts, ba�os en suite, "oportunidades incre�bles" por un mill�n de euros), aspirantes a influencer que cuentan lo m�s �ntimo por un pu�ado de likes... Un periodista del New York Times confes� hace poco estar enganchado a esta inquietante tendencia: gente an�nima que se graba mientras conoce los resultados de un an�lisis de sangre o la evoluci�n de su c�ncer.Hemos llevado al extremo el narcisismo posmoderno del que hablaba el soci�logo Gilles Lipovetsky. En el reino del Yo, "lo que importa es ser uno mismo" y as� -lo vemos en los creadores de contenido- "reina la obscenidad de la intimidad", escribe en La era del vac�o.La paradoja es que, pese a la obsesi�n por el Yo, este termina borrando la propia identidad. Pese a que tu scroll parezca infinito, al final solo queda el vac�o.







