Su abogado aseguró que “no se acuerda de lo que pasó” arriba del vuelo de LATAM y que está “muy arrepentido”.

Germán Naranjo Maldini (51), ciudadano chileno detenido en Brasil luego de protagonizar un bochornoso episodio de racismo y homofobia en un vuelo de LATAM Airlines que cubría la ruta entre Frankfurt y Santiago, fue despedido de la empresa en la que se ostentaba un alto cargo ejecutivo. Según un comunicado interno de la pesquera Landes al que tuvo acceso BioBíoChile, Carrasco “ha dejado de ser gerente comercial de la empresa” debido a los hechos ocurridos, los que fueron calificados como de “mayor gravedad” y “no representan bajo ningún punto de vista los valores de la compañía”. PUBLICIDADA pesar que admitieron un “daño institucional” por la mala publicidad, desde la empresa aseguraron que siguen trabajando con “plena normalidad” y recordaron a sus colaboradores que todos sus compromisos siguen vigentes, según reza el documento.Cabe recordar que el altercado ocurrió el 10 de mayo pasado cuando Naranjo se dirigía a una feria en Alemania. En medio del trayecto, se trenzó en una discusión con miembros de la tripulación, en la que lanzó duros epítetos discriminatorios y se burló del color de piel de uno y la orientación sexual de otro.PUBLICIDADTripulantes y pasajeros presentaron la denuncia y en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, Naranjo fue detenido por la Policía Federal de San Pablo, por lo que ahora enfrenta entre 2 y 5 años de cárcel por el delito de injuria racial. Sin embargo, no es la primera vez que Naranjo se “manda un show” como el que hizo arriba del avión con destino a Frankfurt, pues su historial registra al menos otros dos altercados en suelo chileno que dan cuenta de su carácter irascible y xenófobo: un intento de soborno a una funcionaria del Registro Civil para que le hicieran rápido un pasaporte, y una amenaza de bomba en un conocido hotel capitalino para “matar musulmanes”.PUBLICIDADBrasil endureció en 2023 las sanciones por este tipo de casos al equiparar la injuria racial con el delito de racismo.Por estos días, el 4.° Juzgado de Garantía de Santiago tramita una querella en contra de Naranjo Maldini por el delito de soborno a funcionario público, estampada por el Registro Civil luego de que en febrero de 2025 llegara junto a su esposa a retirar un pasaporte de su hijo a la oficina ubicada en la comuna capitalina de Lo Barnechea. De acuerdo al documento consignado por Meganoticias, Naranjo se saltó la fila y le habló de manera prepotente a la funcionaria detrás de la ventanilla, quién le informó que el pasaporte aún no estaba listo. PUBLICIDAD-“¿A quién hay que pagarle? Hace tres años le pagué a Mario Patiño para agilizar el trámite”, deslizó primero en voz baja. -“Tome esto y me hace el pasaporte rápido”, dijo a renglón seguido mostrando un fajo de billetes. PUBLICIDADCuando la funcionaria se negó a recibir el dinero y lo acusó con los guardias, Naranjo dio vuelta su discurso y a los gritos, afirmó que ella le estaba pidiendo dinero para entregarle rápido el documento de viaje. -“¿A qué weón hay que pagarle?, aquí tengo los billetes”, gritaba descontrolado. PUBLICIDADSu comportamiento fue calificado como de "suma gravedad”, pues desde el Registro Civil señalaron que “afecta directamente la fe pública, vulnera la legalidad institucional y pone en riesgo el correcto funcionamiento del Estado de Derecho”.No es la primera vez que Germán Naranjo protagoniza episodios de este tipo. Varios años atrás, Naranjo estuvo involucrado en un incidente en el Hotel W, ubicado en el barrio alto santiaguino, hasta donde llegó el 29 de agosto de 2013 acompañado de una mujer. PUBLICIDADLuego de reclamar porque no le había gustado la habitación y pedir que se la cambiaran, Naranjo le dijo al botones que tenía que volver a la habitación que le habían asignado inicialmente, puesto que allí había olvidado “una bomba para matar a todos los musulmanes”.El trabajador dio la alarma, se activaron los protocolos de seguridad y hasta el Grupo de Fuerzas Especiales (GOPE) de Carabineros se apersonó en el exclusivo hospedaje, solo para corroborar que la amenaza era falsa. PUBLICIDADA pesar de ello, la fiscalía y el tribunal estimaron que el hecho no constituía delito y Naranjo salió libre de polvo y paja.