El Gobierno dio una muestra de poder en el Congreso al bloquear este miércoles, en Diputados, el intento de la oposición de avanzar con un pedido de interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al tiempo que consiguió la media sanción de la Ley Hojarasca mientras esperaba avanzar con la reforma del régimen de subsidios de Zonas Frías.Los libertarios llegaron con lo justo porque no tenían garantizado el número para el quórum y a 5 minutos de que venciera el plazo para levantar la sesión llegaron los 3 diputados por Tucumán que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, quienes junto a los legisladores con terminal en sus provincias, la UCR y el PRO acompañaron a La Libertad Avanza (LLA) para alcanzar los 129 para abrir el debate.Así, Martín Menem, quien está en medio de una fuerte interna con el asesor estrella Santiago Caputo, pudo imponer su temario e hizo naufragar nuevamente una sesión pedida por la oposición dura para buscar que se emplace el tratamiento en comisión de los pedidos de informes y de interpelación del jefe de Gabinete.Antes de que se caiga la sesión pedida por la oposición hubo una discusión reglamentaria que demoró casi una hora el debate de la Ley Hojarasca. La discusión pareció una puesta en escena con el peronismo gritando de un lado, pidiendo que se permita poner a consideración un temario con un quórum conseguido por el oficialismo, y los libertarios rechazando ese pedido.Todo se encauzó luego de que venciera el plazo para habilitar la sesión opositora y fracasara una moción del peronismo para que se vote un pedido de cuarto intermedio con el fin de iniciar el debate orientado a forzar una nueva visita de Adorni a la Cámara baja tras el informe de gestión que dio el 29 de abril.Pero, la sesión de este miércoles también tuvo momentos de alto voltaje como cuando Rodolfo Tailhade pidió una cuestión de privilegio por las restricciones de visitas que sufre la ex presidenta Cristina Kirchner, quien cumple detención domiciliaria en su departamento de San José 1111 por una causa de corrupción.Cuando el camporista exponía sufrió la interrupción del libertario tucumano Gerardo Huesen, a quien Tailhade cruzó pidiéndole que baje de su despacho la imagen del represor Antonio Bussi. Después, Horacio Pietragalla junto a Mario Manrique, ambos de Unión por la Patria, fueron a la banca del libertario y hubo un poco de tumulto que no pasó a mayores.También hubo un momento de tensión cuando Menem le pidió al cristinista Aldo Leiva que deje de hacer "payasadas" porque habitualmente no emite su voto para que lo exprese a viva voz con un breve fundamento de su posición. El chaqueño que fue al recinto con una careta de Adorni se sintió ofendido y hubo fue cruzado entre ambos hasta que el jefe de Diputados cerró la discusión pidiéndole que cumpla con su voto como el resto de la Cámara.Se aprobó la Ley Hojarasca y pasó al SenadoMás allá de estos cruces, el oficialismo con apoyo de la UCR, el PRO y los bloques provinciales, consiguió este miércoles la media sanción de Diputados a la Ley Hojarasca, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que busca derogar más de 70 normas que considera "obsoletas".La propuesta, que será girada al Senado, cosechó 138 votos positivos, 96 negativos y 9 abstenciones. El peronismo y la izquierda rechazaron la iniciativa y negaron el argumento del oficialismo de que se están derogando normativas "inocuas" sino que son leyes que afectan temas sensibles.Puntualmente, desde el bloque de Unión por la Patria alertaron que con este proyecto se eliminan leyes vinculadas a la salud pública y la producción nacional. El massista Diego Giuliano cargó contra Sturzenegger y advirtió que la medida responde a "una especie de trauma ideológico" más que a un debate sobre el modelo de Estado.Mientras que el tucumano Pablo Yedlin apuntó contra la derogación de la Ley 26.688, que defiende la producción pública de medicamentos y vacunas. Y fue contundente cuando señaló que "el mercado no va a producir vacuna contra fiebre hemorrágica argentina”, señaló como ejemplo.Por su parte, Nicolás Trotta advirtió sobre un “tratamiento tramposo” y calificó como una “cortina de humo” la propuesta de Sturzenegger. Y en este sentido señaló que se deroga la Ley N° 16.789, de 1965, que establece que los distintos organismos del Estado deben adquirir los automóviles destinados a su servicio "entre los productos de la industria automotriz nacional”.Sin embargo, el libertario Bertie Benegas Lynch defendió la propuesta de Sturzenegger al apuntar que "en un país civilizado la regla son los derechos, la libertad, las autonomías individuales y la excepción son las normas y regulaciones". Además, consideró que "este laberinto regulatorio y carrera de obstáculos" al ciudadano fueron construidos para "los kioscos políticos"."La Ley de Hojarasca, que ha trabajado el Poder Ejecutivo y hoy sometemos a consideración, creo que pone en evidencia el penoso paradigma de lo que es ser un legislador y qué es lo que tiene que tratar", completó.Entre las normas que se dan de baja figura la conocida como “Ley del lobizón”, que establece que el Presidente debe apadrinar al séptimo hijo varón de una familia, además de garantizar su acceso a la educación pública. El argumento libertario es que la educación ya es pública y hay política social para los casos de pobreza.Otra de las normas que se elimina es la normativa que obliga a la Federación Colombófila Argentina a registrar el año de nacimiento y la matrícula de las palomas mensajeras de carrera.Es cierto que la normativa elimina leyes desuso como la que inhabilita por 10 años a cualquier autoridad que haga azotar a una persona, algo que fue prohibido por la Constitución, como otra que otorga a las Compañías de Seguro sobre riesgos agrícolas beneficios impositivos.Pero también avanza sobre la ley que declara de interés nacional la exploración, el desarrollo minero y la explotación de carbón mineral y otros combustibles sólidos minerales, tareas de Yacimientos Carboníferos Fiscales.