Un riguroso control en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza detectó el ingreso ilegal de un cargamento con más de 700 animales marinos exóticos. El procedimiento conjunto fue llevado a cabo por la Dirección General de Aduanas, el SENASA y la Brigada de Control Ambiental de la Nación.
Las autoridades descubrieron un total de 33 cajas de transporte retenidas en el sector de cargas que provenían de Kenia. El lote biológico carecía de las autorizaciones obligatorias que otorga la Subsecretaría de Ambiente para la importación legal de fauna silvestre. El destino final de las criaturas era abastecer a compradores clandestinos vinculados al coleccionismo privado y el comercio ornamental.
En total se lograron identificar 102 especies diferentes de organismos tropicales marinos procedentes de ecosistemas de arrecifes africanos. Entre los ejemplares rescatados se encontraban peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar.
Contrabando de fauna: exitoso operativo de control
Debido al método de contrabando, los animales permanecieron unas 120 horas encerrados en bolsas plásticas individuales dentro de los contenedores. Este confinamiento extremo provocó que muchos de los especímenes arribaran muertos o en condiciones biológicas sumamente críticas, en tanto que las pésimas condiciones del traslado evidenciaron la gran crueldad que hay detrás de las redes internacionales dedicadas al tráfico de fauna acuática.











