La mañana del 17 de mayo de 1851 fue muy excitante para los limeños de entonces. El aire se sentía cargado de una expectativa eléctrica, una simbiosis de asombro, triunfo y esperanza que solo los grandes saltos tecnológicos pueden provocar. Ese día, el primer ferrocarril del Perú, y de toda la Sudamérica hispana, realizaba su viaje inaugural entre la capital, Lima, y el primer puerto del país, el Callao. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.