Boca empató (1-1) con Cruzeiro en la Bombonera, en una noche polémica del VAR, con discusiones y recriminaciones al árbitro Jesús Valenzuela. Con ese resultado, el equipo xeneize le puso suspenso a su clasificación para los octavos de final en la Copa Libertadores. Así y todo, en medio de un clima colectivo crispado y tras el partido, en los pasillos del estadio se produjo un encuentro entre los dos protagonistas más importantes de la actualidad boquense, Leandro Paredes y Juan Román Riquelme, que no pasó inadvertida. El presidente de Boca esperó al capitán del equipo, se abrazaron frente a los periodistas que estaban en ese sector y, a pura sonrisa, se marcharon del estadio. Claramente quisieron dar un mensaje público en medio de las versiones que indicaron cortocircuitos entre ambos.Paredes y Riquelme, tras el empate con Cruzeiro, abrazados y sonrientes en medio de los rumores de cortocircuitos entre ambos Captura de video“Tengo que ir a pelearme con Román, ja. Me peleo todos los días con él, jaja. Si ustedes dicen que estamos peleados...“, respondió Paredes ante los periodistas. Y amplió sobre los rumores, yendo más allá, pero con un discurso enigmático, sin precisiones: ”No les doy bola. Sabía que cuando llegara al país iba a pasar este tipo de cosas. Esperaban que a Boca le fuera mal para pegarnos". Paredes, uno de los campeones del mundo que viajarán a la próxima Copa del Mundo, en México, Canadá y Estados Unidos, hizo otra referencia a su vínculo con Riquelme, que viene de antes de su regreso al club de la Ribera: “Desde mi lado estoy tranquilo. Hago mi trabajo de la mejor manera y tengo la mejor relación con Román desde que soy muy chico”. No fue una noche grata para Boca. Y Paredes fue de los futbolistas más afectados y crispados, sobre todo con el árbitro, el venezolano Valenzuela. Ni bien terminó el encuentro, todos los jugadores de Boca -con el N° 5 a la cabeza- le fueron al cruce al juez por la última jugada: después de un centro de Lautaro Blanco y un despeje fallido de la defensa de Cruzeiro, la pelota pegó en el brazo de Lucas Romero, del conjunto brasileño, y, a pesar de los reclamos del equipo argentino, desde el VAR le avisaron a Valenzuela que la jugada no ameritaba para cobrar penal, ni para que él mismo la vaya a revisar.Paredes, muy molesto, le gritó: ”¿De qué estás hablando? Me estás pelotudeando, ¿qué decís? Tenés que ir a verla vos, ¿sino cómo sabés? Estás boludeando, dejate de joder. Es una vergüenza lo que hiciste“. Anoche, tras el 1-1 con Cruzeiro, la queja de Paredes y Claudio Ubeda contra Jesús Valenzuela por su arbitrajeUnos minutos después, con las revoluciones más bajas y en diálogo con la prensa, el capitán xeneize analizó: “No puede ser que para un lado (las manos) sean con intención y para el otro no. Es raro porque él me dijo: ‘La jugada del gol de ellos es mano, pero no es intencional’. Normalmente, la regla dice que si pega y es gol, no se cobra. La jugada de Delgado tampoco fue intencional y cobró mano en contra. Es raro cómo decide, pero bueno, ya está. Hay que pensar en lo que viene, que dependemos de nosotros mismos”.