El empate 1-1 entre Boca Juniors y Cruzeiro por la Copa Libertadores se mudó rápidamente de los micrófonos de la cancha a la zona mixta, donde los futbolistas del Xeneize explotaron de bronca contra la terna arbitral encabezada por el venezolano Jesús Valenzuela.
Tras un desenlace cargado de tensión, los principales referentes del plantel de la Ribera no ocultaron su indignación por los diferentes criterios utilizados por el VAR y la drástica decisión del juez de dar por terminado el encuentro.
El VAR y Valenzuela, en el ojo de la tormenta: las tres polémicas que hicieron explotar a todo Boca
El clima caliente comenzó en el mismísimo círculo central apenas terminó el partido, con Leandro Paredes y Lautaro Blanco liderando las protestas. En medio de los insultos que bajaban de las tribunas, las cámaras de la transmisión captaron el reclamo del capitán al árbitro: "¿Qué mano natural? ¿De qué estás hablando? Estás pelotudeando, es una vergüenza lo que hiciste".
Ya con las pulsaciones más bajas pero manteniendo la firmeza, Paredes enfrentó los micrófonos de la prensa y dejó en claro el sentimiento que se vivió dentro de la cancha: "Las decisiones del árbitro fueron raras, es raro que para un lado sí y para el otro no. Para mí la última jugada es mano, es raro cómo deciden", disparó el campeón del mundo.











