M+.- Los mismos agentes de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) que Donald Trump convirtió en el brazo armado de su cruzada migratoria, están lejos de mostrar integridad en su labor: cometen, en promedio, un delito al día. La imagen que el presidente neoyorquino ha tratado de construir con cuidado, la del agente vestido de verde como último guardián de la civilización frente a la amenaza del sur, contrasta con los registros internos de la propia institución: una fuerza policial que, desde el primer día de su segundo mandato –enero de 2025–, documenta un arresto de sus propios integrantes cada 1.3 días. Una investigación de MILENIO basada en la sistematización de estadísticas de CBP y cruces de datos de reportes judiciales revela que entre enero de 2025 y marzo de 2026 la agencia registró 317 detenciones contra sus propios empleados. Los delitos de los que se le acusa van desde el tráfico de drogas, violencia doméstica hasta el abuso sexual y la corrupción al servicio de los cárteles. El número no es menor. En 2025, primer año completo del regreso de Trump a la Casa Blanca, la CBP reportó 256 arrestos entre su propio personal. En el primer trimestre de 2026, ya se contabilizaban otros 61. Sumados, superan las 317 detenciones en poco más de 14 meses de gobierno.La radiografía de los delitos de agentes estadunidensesLas estadísticas públicas de la CBP, extraídas de su portal oficial de transparencia y cruzadas con el último reporte de la Oficina de Responsabilidad Profesional (conocida como OPR), permiten construir un mapa preciso del comportamiento delictivo de sus agentes durante la administración Trump.En 2025, de los 256 arrestos reportados, 109 correspondieron a delitos vinculados con drogas y alcohol; por ejemplo, conducir en estado de ebriedad, posesión de estupefacientes, intoxicación pública. Eso representa el 43 por ciento del total.Otros 47 casos fueron por violencia doméstica: agentes que golpearon a sus cónyuges, exparejas o compañeros; 16 delitos que involucraron niños; otros 11 corresponden a corrupción, entre otros. El resto se distribuye entre obstrucción de justicia (11 casos), delitos contra la propiedad (nueve); agresión física (ocho); infracciones de tránsito (ocho); crímenes de cuello blanco (cinco), amenazas (cuatro) y conducta sexual ilícita (cuatro).En los primeros tres meses de 2026, el patrón se repitió sin variación significativa: 25 arrestos más por drogas, 14 por violencia doméstica, cuatro por delitos contra la propiedad, tres por corrupción, tres por obstrucción de justicia y dos por los siguientes cargos, respectivamente: delitos contra menores, conducta sexual indebida, amenazas y violaciones relacionadas con armas. En total, las categorías de drogas y violencia doméstica representan dos terceras partes de todos los casos durante el gobierno de Trump.