Un tribunal federal de apelación cuestionó este martes la decisión del ejército estadounidense de catalogar a la empresa de IA Anthropic, responsable del modelo de lenguaje Claude, como "una amenaza para la seguridad nacional". La disputa entre Anthropic y el Pentágono es un hito que podría redefinir la forma en que los gobiernos se relacionan con las grandes empresas tecnológicas. Empezó en marzo, cuando el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró a Anthropic un "riesgo para la cadena de suministro" del estado. Esto tuvo como consecuencia la cancelación de todos los contratos entre Anthropic y el Pentágono. El Pentágono publica documentos secretos sobre los ovnis
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El ejército de Estados Unidos había estado usando Claude en una amplia gama de sistemas clasificados y sensibles. Según informes de los medios estadounidenses Wall Street Journal y Axios, esto habría incluido la operación en la que se capturó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 3 de enero. El quid de la pelea entre Anthropic y Trump: el uso de IA para vigilancia masiva y guerra autónoma Anthropic asegura que esa designacion como "riesgo" fue una represalia ilegal después de que la empresa se negara a cambiar su política interna, que prohíbe el uso de Claude para la guerra autónoma letal o la vigilancia masiva de los estadounidenses. Una de las tres juezas del tribunal, Karen Henderson, criticó firmemente la designación. "No veo ninguna prueba de que exista un riesgo en la cadena de suministro con Anthropic, y mucho menos un riesgo significativo en la cadena de suministro", afirmó. Consideró que la medida del Gobierno de Trump fue "una extralimitación espectacular". El abogado de Anthropic declaró ante el tribunal que el argumento del Gobierno se basaba en un malentendido fundamental: que Anthropic pudiera acceder en secreto a los sistemas militares y desactivar Claude durante operaciones en curso. Desde entonces, el Gobierno ha retirado ese argumento. Sin embargo, la abogada del Gobierno, Sharon Swingle, afirmó que la verdadera preocupación era otra: Claude tiene límites incorporados en cuanto a lo que puede hacer, y esos límites han provocado que la IA deje de funcionar en momentos críticos sin previo aviso. Aseguró que las barreras de seguridad del modelo "han provocado que falle en tiempo real sin que el Gobierno se entere hasta el momento del fallo". Por su parte, el juez Gregory Katsas sugirió que el ejército tenía razones legítimas para no confiar en una IA que pudiera negarse a cumplir ciertas órdenes en el campo de batalla. El abogado de Anthropic dijo que el Gobierno era libre de dejar de comprar Claude, pero que recurrir a una lista negra oficial de seguridad nacional, con todo el daño a la reputación que ello conlleva, era ir "demasiado lejos". Se espera un fallo en las próximas semanas. También se está tramitando un caso relacionado en los tribunales federales de California. MB













