Una nueva audiencia judicial en Washington este martes reactivará la disputa entre el Pentágono y la empresa de inteligencia artificial Anthropic, que por ahora fue limitada para participar en proyectos de defensa, desde que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la catalogó como un “riesgo” para la seguridad nacional.
Una Corte de Apelaciones de la capital estadounidense escuchará argumentos sobre la decisión del Pentágono de catalogar a Anthropic como un posible “riesgo para la cadena de suministro”, una medida que puede bloquear contratos federales y limitar su presencia en proyectos vinculados a defensa.
Estas son las claves para entender un caso que abrió un debate que va más allá de una sola compañía tecnológica y que aviva la discusión sobre el rol que deben tener las empresas de IA en programas militares.
1.- El inicio de la batalla
La disputa comenzó en febrero pasado, cuando el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció que el Pentágono designaría a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”, una figura utilizada por el Gobierno estadounidense para restringir proveedores considerados problemáticos para la seguridad nacional.








