La llegada de Jorge Azcón este miércoles a Huesca ha estado marcada por la protesta de decenas de personas en defensa de la escuela pública. El presidente del Gobierno de Aragón ha sido recibido entre pitadas, silbidos y gritos por parte de manifestantes concentrados a las puertas del Foro Agroindustrial, donde participaba en un acto institucional, coincidiendo con la segunda jornada de huelga educativa convocada en Aragón.
Los concentrados han coreado consignas contra la concertación del Bachillerato y contra la política educativa del Ejecutivo autonómico mientras Azcón accedía al recinto. En algunos momentos, el ruido de los pitos ha dificultado incluso las declaraciones del presidente ante los medios. Tras intentar acercarse a hablar con algunos de los manifestantes, Azcón ha defendido el derecho a la protesta, aunque también ha reclamado “respeto a la democracia” y a las decisiones adoptadas por su Gobierno: “He intentado hablar con ellos. Me hubiera gustado decirles, si hubieran querido hablar, que siempre hay que respetar las manifestaciones”, ha señalado.
El presidente aragonés ha insistido en que la concertación del Bachillerato fue una medida incluida en el programa electoral del PP y que, por tanto, cuenta con legitimidad democrática. “Las reglas de la democracia son que cuando hay una mayoría que quiere poner en marcha un proyecto que es para todos, esa mayoría requiere exactamente como mínimo el mismo respeto”, ha afirmado. Buena parte de su intervención ha girado precisamente en torno a la huelga educativa y a las críticas lanzadas por sindicatos y comunidad educativa durante las últimas semanas. Azcón ha defendido que la educación pública aragonesa “dispone actualmente de más recursos que en etapas anteriores”.






