La actualidad política en España ha estado protagonizada durante las últimas horas por la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por parte de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. El organismo habría encontrado presuntos movimientos financieros derivados de actividades ilícitas. Son varios los medios y figuras de comunicación los que se han hecho eco de la noticia, especialmente por esta situación sin precedentes en nuestro país. Uno de los últimos en pronunciarse al respecto ha sido el periodista Carlos Alsina, que baraja varias posibilidades después de que el exlíder del PSOE acudiese de invitado en su programa en Onda Cero. “Leído el auto judicial y escuchado lo que aquí dejó dicho Zapatero, solo se me ocurren dos opciones. Opción 1: Zapatero no estaba al tanto de que su amigo y pagador Julio Martínez hacía gestiones en su nombre con Plus Ultra y negociaba el pago de influencias y favores de los que Zapatero tampoco sabía nada. Opción 2: Zapatero me contó un cuento chino”, aseguraba el periodista en su discurso radiofónico matutino. Posibles alternativas Muchas de las dudas comentadas por Alsina giran en torno a la implicación de Zapatero con el caso Plus Ultra, elemento del que el exejecutivo quiso desvincularse, según declaró en anteriores ocasiones en su propio programa. Con la noticia de su imputación, el comunicador presenta varias dudas al respecto de la veracidad de sus palabras. “Ayer hizo bien en ponerse a disposición de la justicia y prometerse transparente en lugar de intentar desacreditar a la fiscalía anticorrupción, al juez y a la UDEF. Quien se dice defensor de las instituciones del Estado está obligado a probarlo cuando el sospechoso resulta que es él. No borre sus whatsapps, presidente”, compartía en su monólogo radiofónico. Tras comentar el papel que jugaba su socio Julio Martínez en sus gestiones empresariales, Alsina deseaba que todo se tratase de una confusión con respecto a la comunicación de los pagos e influencias en el caso. Sin embargo, no descartaba la posibilidad de que Zapatero conociese la situación, basándose en el auto de aproximadamente noventa páginas sobre dichas operaciones.