Anna BujBruselas. Corresponsal 20/05/2026 07:34 Actualizado a 20/05/2026 07:59 La Unión Europea se pone las pilas para cumplir los trámites pendientes para implementar completamente el pacto comercial al que llegó en julio del año pasado con Donald Trump. Después de cinco horas de negociaciones, esta madrugada el Parlamento Europeo y el Consejo han llegado a un acuerdo sobre el texto definitivo del trato que aplicará la UE, algo que permite acelerar el proceso y que, según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, permitirá que la UE cumpla y aplique su parte del trato, es decir, eliminar las cuotas arancelarias a los productos estadounidenses. “Un trato es un trato, y la UE cumple sus compromisos”, ha celebrado la líder comunitaria después de recibir las noticias de Estrasburgo, donde se han encerrado los equipos negociadores. “Esto significa que pronto cumpliremos con nuestra parte de la Declaración Conjunta UE-EE.UU., tal y como prometimos. Hago ahora un llamamiento a los colegisladores para que actúen con celeridad y concluyan el proceso”, ha pedido, frente a la presión de Trump, que ha puesto como tope el 4 de julio para que la UE rebaje los aranceles o reiniciará su ofensiva y subirá las tarifas sobre los coches al 25%.El límite del 4 de julioLa Casa Blanca había amenazado con subir los aranceles a los coches por la lentiud comunitariaEste paso de esta noche no es el último, sino que todavía quedan algunos trámites pendientes. El primero es que la Comisión de Comercio Internacional de la Eurocámara valide en una reunión extraordinaria el resultado de las negociaciones con el Consejo. Luego, en el siguiente pleno, entre el 15 y el 19 de junio, los legisladores votarán al completo el acuerdo y, cuando esté formalmente aprobado por la Eurocámara, necesitará el visto bueno final de los Estados miembros. Sin embargo, sí era crucial que los negociadores alcanzasen un acuerdo esta noche, después de que fallasen en el último intento. Alemania y su poderosa industria estaban preocupados por la lentitud de los colegisladores, y muchos Estados miembros presionaban para firmar cuanto antes. A principios de este mes, Trump acusó a la UE de dar largas a la ratificación del acuerdo comercial con EE.UU. y amenazó con imponer aranceles más elevados a los coches y camiones del bloque, fijando el mes de julio como fecha límite.Ahora, la UE todavía eliminará los aranceles a los bienes industriales de EE.UU. a cambio de que Washington aplique un tope del 15% de aranceles sobre las exportaciones estadounidenses, pero durante estas negociaciones el Parlamento ha logrado mantener alguna de las cláusulas de salvaguarda que introdujeron como seguro frente a las pataletas del inquilino de la Casa Blanca.La principal es una cláusula de caducidad, a menos que ambas partes acepten una prórroga. En un principio, la Eurocámara proponía marzo del 2028, pero ahora los negociadores han acordado que sea a finales del 2029, cuando ya habrá terminado el segundo mandato de Trump.Nuevos requisitosEl Parlamento mantiene algunas de las cláusulas de salvaguardia, como una fecha de caducidad en 2029Además, el texto final permite que la Comisión suspenda el acuerdo si Trump sube repentinamente los aranceles o en caso de que Estados Unidos siga sin reducir los gravámenes al acero y aluminio a finales de año. También incluye un mecanismo de salvaguarda para proteger a algunos sectores como la agricultura en el caso de que las preferencias a EE.UU. lleven a un aumento de cuotas que les perjudiquen. Sin embargo, han dejado fuera el requisito de los parlamentarios de no aplicar el acuerdo hasta que EE.UU. cumpla completamente sus compromisos.“Con la introducción de la cláusula de caducidad y de una sólida cláusula de suspensión, el Parlamento ha mejorado sustancialmente la propuesta de la Comisión. El acuerdo prevé asimismo mecanismos de revisión y salvaguardia más sólidos, así como una supervisión democrática más clara y periódica”, ha prometido el negociador parlamentario, el socialdemócrata alemán Bernd Lange, presidente de la comisión de Comercio Internacional. Ahora falta que los cambios introducidos no hagan saltar las alarmas en el otro lado del Atlántico y desaten la ira de Trump. El representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, ya ha avisado que no le gustaban nada estas nuevas cláusulas.Publicación elaborada en el marco del proyecto ‘Europa de Vanguardia’, con el apoyo del Parlamento Europeo y siguiendo el criterio editorial de ‘La Vanguardia’Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).