Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 20 may 2026 - 07:04"Mágico" es el adjetivo que utiliza Malú para definir su nuevo trabajo, con el que hace un doble guiño: al número de discos que acumula en su carrera y a la edad que tenía cuando empezó en la música. 28 años después, sigue siendo una de las voces más importantes del pop español, pero ahora, por fin, totalmente libre y reconciliada con la mujer que es hoy.¿Este era el momento de quitarse las máscaras?Es como quitarme la última capa ya. Quería reflejar, sobre todo, esa dualidad, a esa super-Malú y, a la vez, a la más débil, la más pequeña, la más limpia, la que siempre tenía escondida detrás de esa máscara. Es la liberación absoluta de mí.Y se ha reconciliado con la niña que fue y también con la mujer que es. ¿Qué ha costado más?Yo creo que lo de la niña, porque, al final, yo la abandoné. Con 15 años empecé a trabajar y ella me estorbaba porque era muy tímida, muy insegura, y yo entraba en un lugar en el que tenía que ser muy mayor y muy madura. Se esperaba mucho de mí, con unas expectativas muy altas, una presión tremenda, entonces, ella no me permitía salir al mundo con esa seguridad y, en cierto modo, fui creando ese personaje. Haber tenido la la oportunidad de volver unirme a ella ahora, después de 28 años, la verdad que me hace muy feliz y me ha dado mucha paz."Abandoné a la niña que yo era. Con 15 años empecé a trabajar y ella me estorbaba porque era muy tímida, muy insegura, y yo entraba en un lugar en el que tenía que ser muy mayor y muy madura. Haber tenido la la oportunidad de volver a unirme a ella, después de 28 años, me ha dado mucha paz"¿Ese personaje le ha hecho mucho daño?Al revés, ese personaje protegía a la persona, porque iba por delante y era ese muro de contención hacia la más débil y pequeñita. Yo creo que donde realmente yo he sentido ese daño es en no haberme dejado fluir. Al final, ese ese personaje se comía a la persona y hubo un momento en el que a mí esa dualidad me estaba matando, el no saber realmente qué es lo que quería el personaje, qué es lo que quería yo... Yo creé ese personaje para protegerme a mí misma, entonces, hubo un momento en el que no era libre, no era libre de tomar decisiones, todo tenía que decidirlo desde la perspectiva de Malú. Y hay un momento que es agotador, porque tú también necesitas más.¿15 años es una buena edad para jugar a ser mayor?No. Yo con 15 jugué a ser mayor, y estuve mucho tiempo jugando a ser mayor, pero creo que, evidentemente, no estaba capacitada. Tuve que amoldarme. Incluso la gente que trabajaba conmigo en aquel momento, gente mayor que yo, fue conscientes realmente de lo que yo podía estar viviendo cuando sus hijos cumplieron esa edad."No me había permitido ser yo misma, no me había permitido equivocarme sin sentirme mal [...] Me escondí a mí misma, pensaba que lo peor de mí era yo"Canta que ahora puede ser todo aquello que no había no se había permitido. ¿Cómo qué?No me había permitido ser yo misma, no me había permitido equivocarme sin sentirme mal. O sea, no me había permitido ser natural, ser normal, ser yo. Yo me escondía a mí misma, pensaba que lo peor de mí era yo misma. O sea, que realmente lo que gustaba de mí era Malú, no yo misma, así que me escondía detrás de ella. Es un poco esa sensación de síndrome del impostor en cierto modo, ¿no? Es como que yo no iba a gustar. Gusta Malú, no gusto yo. Evidentemente eres la misma persona, pero tú no lo sientes así.Entonces, ¿lo que más le costaba era estar a solas consigo misma, dedicarse tiempo?Es que nunca me he dedicado tiempo a mí. Cuando yo paré fue por obligación, porque tuve la lesión en los ligamentos del tobillo y me tuvieron que operar. O sea, paro porque no me queda otra, y es cuando realmente me doy cuenta de que no estoy disfrutando de nada de lo que estoy haciendo, no estoy feliz. Realmente necesitaba ese parón, darle a pausa y decir: '¿Qué está pasando aquí?'. Me decían: 'es que estamos haciendo historia', pero para mí era más padecer, porque cada día quería que fuera mejor y tenía una exigencia demasiado bestia conmigo misma, que no me permitía disfrutar de nada de lo que estaba haciendo. Entonces, cuando aprendes a soltar ese control, cuando te limitas a ir haciendo lo que te va pidiendo el corazón, a disfrutarlo, a masticar cada segundo que vives, que cantas, te cambia la vida, la perspectiva y absolutamente todo."Me decían: 'es que estamos haciendo historia', pero para mí era más padecer, porque cada día quería que fuera mejor y tenía una exigencia demasiado bestia conmigo misma, que no me permitía disfrutar de nada de lo que estaba haciendo"Es que el fenómeno Malú fue muy bestia. Sigue siendo la artista femenina que más veces ha llenado el Movistar Arena de Madrid. ¿Cómo lo vivió usted?Con mucha ansiedad y con mucho miedo, porque vuelvo a lo mismo, yo tenía que vivir constantemente con esa careta, con esa armadura por delante. Entonces, no me permitía disfrutar, solo quería llegar a alcanzar lo que se suponía que esperaban de mí. En ningún momento llegué a ser consciente ni a vivirlo de una forma plena, sino con la presión de que no me saliera la voz o de tener que estar perfecta. Toda esa vorágine no la viví yo, era de Malú, no era mía, no tenía nada que ver conmigo. Es una locura, pero es una locura que te va comiendo.Habla de presiones. ¿La industria musical penaliza más a las mujeres?El hecho de ser mujer y de llevar más de equis años ya de por sí penaliza. A las mujeres nos ponen una fecha de caducidad relativamente pronto en la industria de la música y eso se acelera sobre todo cuando eres madre. Es como que dejan de verte o empiezan a verte de otra forma. Yo, sinceramente, creo que en mi caso la penalización no ha sido el parar, ni muchísimo menos, sino ser mujer en el mundo de la música. Si echas la vista atrás, mantenerse durante tantísimo tiempo es prácticamente imposible. A día de hoy estamos viviendo una era de éxito femenino, de mujeres liderando listas, cosa que me parece fascinante y me alivia y motiva muchísimo, pero es verdad que venimos de un sitio muy difícil para la mujer en la industria, es muy difícil que no te caduquen pronto, no sé qué pasa, pero hay algo como asociado absolutamente a la mujer que a mis compañeros no les pasa."¿Por qué penaliza que vayas cumpliendo años? ¿Por qué penaliza que tengas hijos y se nos deja de ver cuando nos convertimos en madres? Ellos se convierten en padres, ¿por qué no les penaliza? Tengo mucha curiosidad"¿Esa es su mayor cuenta pendiente con la industria?Sí. Hay varias espinas que se clavan, pero, sinceramente, lo del tema de la mujer en la industria de la música, que no solo pasa aquí, aunque es verdad que en España hay un arraigo fuerte con eso, es algo que todavía trato de descifrar llevando ya 28 años currando. Es tratar de descifrar el porqué. ¿Por qué penaliza que vayas cumpliendo años? ¿Por qué penaliza que tengas hijos y se nos deja de ver cuando nos convertimos en madres? Ellos se convierten en padres, ¿por qué no les penaliza? Tengo mucha curiosidad, yo creo que esa es la espinita que tengo clavada.¿Siente que rompió muchos techos de cristal?No, yo no me di cuenta. Desde que comencé siempre tuve claro que quería hacer una carrera seria. Me acuerdo de algo que yo decía mucho: 'yo no pretendo gustarle a todo el mundo, yo solo quiero que me respeten como artista'. Siempre me ha parecido que lo más importante como artista es que te respeten, que no significa que tengas que gustarle a todo el mundo. Lo más bonito que le puede pasar a un artista es que digan: 'yo no la escucho, no me gusta su música, pero yo la respeto como como artista'. Y luego era trabajar, trabajar y trabajar. Así que creo sí, fueron pasando cosas, aunque de una manera quizá inconsciente."Yo no voy a dejar la música. Yo no sé vivir sin la música, no sé respirar sin contar mis cosas, sin desahogarme, necesito compartirlas y, además, ahora más que nunca. 28 años después, he aprendido a disfrutar del escenario"¿En algún momento se ha planteado dejar la música?No, yo no voy a dejar la música. Yo no sé vivir sin la música, no sé respirar sin contar mis cosas, sin desahogarme, necesito compartirlas y, además, ahora más que nunca. 28 años después, he aprendido a disfrutar del escenario, masticármelo con mi gente, cada nota, cada canción. Entonces, ¿ahora que he empezado a disfrutar, me voy a ir? Qué va, no pienso hacerlo.En su momento lo daba todo por tener eso que llamamos éxito. Ahora, ¿por qué lo da todo Malú?Por seguir subiéndome a un escenario. Ahora me fascina la idea de poder seguir cantando mis cosas, de disfrutar de mí, de mi gente, de la música y del del momento que me ha brindado la vida de paz, de emoción y de libertad."Mi manera de cantarle ahora a la vida, al amor, al desamor y a mí misma es más consciente y más libre"Todas esas emociones hacen que les cante al amor y al desamor, quizá, de otra forma a la suya, siempre tan característica?¿No te parece una forma como más libre, como más consciente? Yo creo que mi manera de cantarle ahora a la vida, al amor, al desamor y a mí misma es más consciente. Fíjate, creo que, en en en mis grandes canciones, estas dramáticas, de desgarro absoluto, vivía el amor de una forma más irracional y mucho más pasional. Por supuesto creo que todos tenemos una época en nuestra vida en la que vivimos el amor así, pero también creo que, cuando somos conscientes de lo que es realmente el amor, lo seguimos viviendo con la misma intensidad, pero con un poquito más de razón, y eso creo que es lo que convierte el equilibrio en la belleza del amor.Cantante. Madrid. 44 años.María Lucía Sánchez Benítez (Madrid, 44 años), conocida artísticamente como Malú, ha vendido más de 2 millones de discos. Ganadora de un premio Ondas y nominada a los Grammy Latinos, es la 'coach' más veterana de 'La Voz' e intérprete de temas tan icónicos como 'Aprendiz', 'Toda' o 'Blanco y negro'. ¿Se ve algún día contando su vida?No lo sé, puede ser. Te digo una cosa, mi vida es curiosa, ¿eh? (ríe). A ver, creo que, si lo hago, lo quiero hacer bien, no me gustaría edulcorarlo demasiado. No sé si estoy preparada para contarla bien, para contarla como es, pero creo que estaría bien hacerlo algún día.Conforme a los criterios deDaniel MateoPeriodista cultural '20minutos'Daniel Mateo es redactor en 20MINUTOS desde 2006. Actualmente se especializa en Cultura y Estilos de vida, y ha trabajado en Deportes.
Malú: "A las mujeres nos ponen fecha de caducidad relativamente pronto en la música y se acelera cuando eres madre"
La madrileña lanza 'Quince', un disco que marca uno de los momentos más profundos, libres y conscientes de toda su trayectoria artística y vital.







