Opinión
Columnas Diarias
CatalejoTodo funcionario nuevo e importante necesita asesoría técnica pero también algunas ideas adicionales.
El abogado Gabriel García Luna tiene frente a sí una complicadísima tarea, y carece de experiencia en asuntos importantes aunque aparentemente ajenos. Creo útil hacer algunas sugerencias para comenzar con buen pie. En su primera presentación con la prensa me pareció adecuado —y necesita seguir haciéndolo— colocar a los periodistas a alguna distancia, en vez de cercanía mínima, porque eso le da una imagen de seriedad al acto. Así lo hacen Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Nayib Bukele, por ejemplo. Necesita recibir clases de dicción y de volumen al hablar, para así facilitar la comprensión de sus declaraciones. En lo posible, para casos importantes, es mejor ver directamente al frente y leer el texto, para evitar confusiones de palabras.
Sus discursos serán mucho mejores si el lenguaje es claro, sin tecnicismos legales, porque no debe olvidar estarse dirigiendo a personas no conocedoras. Las anteriores decisiones ilegales y muy notorias necesitan solución lo antes posible, para evitar la reducción del cese de la esperanza ciudadana actual. Los colaboradores cercanos anteriores deben ser purgados por innecesarios, superfluos e inconvenientes, castigados así por sus delitos y sustituidos por personas a quienes en realidad se les pueda dar el beneficio de la duda. Esa limpieza de personal de todos los niveles es necesaria porque mantener a quienes participaron en decisiones ilegales es puerta abierta a una decepción, actitud con mecha muy corta, sobre todo por las anteriores promesas rotas.










