Madrid ultima ya los preparativos para el fin de semana masivo de la visita de León XIV con la vigilia de jóvenes del sábado por la noche, la misa en Cibeles del domingo y su posterior procesión del Corpus Christi, que recorrerá el entorno de Cibeles. El Arzobispado ha avanzado este martes la instalación de confesionarios y puntos de acompañamiento en el paseo de la Castellana, la distribución masiva de la comunión y la adaptación del recorrido del Corpus "por motivos de seguridad".A lo largo de toda la Castellana se van a instalar puntos de escucha y acompañamiento, donde agentes de pastoral vocacional atenderán a peregrinos y asistentes, según ha explicado la delegada episcopal de Medios de Comunicación del Arzobispado de Madrid, Sara de la Torre. Estos voluntarios han recibido "formación específica" para desarrollar esa labor de acogida y acompañamiento espiritual durante la visita papal. "Les tenderán esa mano para que ellos también se sientan acompañados en lo que puedan necesitar esos días", ha señalado.La organización prevé una asistencia masiva a los actos centrales de la visita del Papa. Según los datos facilitados por el Arzobispado este martes, ya hay 160.000 asistentes previsto para la vigilia del sábado por la tarde-noche y ya hay 250.000 personas inscritas para la misa principal en Cibeles. Tras la misa del domingo, León XIV encabezará la procesión del Corpus Christi por el entorno de Cibeles en un recorrido reducido. El itinerario arrancará en la plaza de Cibeles, continuará por la calle Alcalá en dirección a Gran Vía y girará a la altura de la iglesia de San José para regresar de nuevo a Cibeles por el carril contrario.Los niños de primera comunión acompañarán al Papa"En esta ocasión se ha adaptado para que pueda procesionar de la mejor manera posible y para que le acompañen los niños que han tomado la primera comunión", han explicado desde el Arzobispado. De hecho, los menores que hayan recibido este año el sacramento serán uno de los grupos destacados dentro del cortejo, junto a laicos, religiosos, diáconos, sacerdotes, cardenales, arzobispos y obispos. La organización también ha diseñado un amplio dispositivo para repartir la comunión entre los asistentes a la misa en Cibeles.El plan contempla el uso de 2.300 píxides —los recipientes donde se transportan las hostias— con capacidad para 200 formas cada una. La distribución se realizará tanto por sacerdotes concelebrantes en los alrededores más cercanos al altar como por ministros extraordinarios repartidos por el resto del perímetro. Los ministros distribuirán la comunión acompañados de otros voluntarios que portarán paraguas blancos para señalizar visualmente los puntos donde se esté repartiendo la eucaristía en el momento en el que comulgue el Papa.Además, para quienes no logren recibir la comunión en plena celebración, permanecerán abiertas hasta las 14.00 horas seis iglesias del entorno habilitadas como "iglesias eucarísticas": la parroquia de San José, la basílica de Jesús de Medinaceli, San Jerónimo el Real, San Manuel y San Benito, Santa Bárbara y el Centro Cultural de la Villa. En estos espacios también se facilitará la comunión para personas celíacas.Procesionará la custodia de Madrid, recién restauradaUno de los elementos más simbólicos de la jornada será la custodia que utilizará León XIV durante la procesión. Finalmente, el Papa portará la histórica custodia del Ayuntamiento de Madrid, una pieza propiedad de la ciudad desde tiempos de Felipe II y que ha sido restaurada durante el último año. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, celebró este martes con efusividad esta decisión. "Es una gran noticia porque esa custodia es de todos los madrileños. Hicimos un proceso de restauración importante a lo largo del último año, que está en estos momentos en el Museo Municipal. Fue un regalo a la ciudad de Madrid en tiempos de Felipe II y pertenece a todos", han destacado fuentes municipales, que consideran que su presencia en la procesión "añade un valor histórico y patrimonial" a uno de los actos centrales del viaje papal.